jueves, 9 de diciembre de 2010

Mi adicción.

- Quiero encontrar mi adicción.
- Acaso no tienes una?
- Pues no, no tengo una... todos la tienen.
- Uhmmm... tienes razón, yo por ejemplo soy adicta al aire, necesito respirar, inhalar y exhalar... sentir lo único del viento atravesando mis fosas nasales, oxigenando mi cuerpo.
- Lo ves?
- Pero pensemos, qué es lo que más te apasiona?
- No lo sé... son muchas cosas.
- Pues, muérdete las uñas! es una buena adicción.
- El nerviosismo es una buena adicción!

1 mes después.

- Odio el nerviosismo, me hace sudar, temblar, tartamudear y perder amigos.
- Uhmmm... tienes razón, pensemos en otra cosa.
- Tal vez, si fumo...
- Claro! drógate! muchos lo hacen... algo tendrá de bueno.

1 Sobredosis después.

- Detesto la droga, casi pierdo la vida.
- Creo que no tenía nada de bueno.
- NO, simplemente me hizo alucinar cosas muy extrañas, y vivir en otro mundo.
- ESO ES!
- Qué?
- Viaja.
- Suena bien, viajar por el mundo...

1 Deportación más tarde.

- No quiero viajar más, me quedé sin dinero, tuve que estar de ilegal, y ahora tengo problemas con la policía.
- Uhmmm... tenemos que pensar en algo a lo que puedas ser adicto.
- NO SÉ A QUÉ! ninguna hasta ahorita a valido la pena!
- Y si escribes?
- Escribo?
- Pues sí, ya sabes... trazar palabras sobre una hoja, no necesariamente coordinadas ni con sentido, simplemente lo que se te venga a la cabeza, aunque puede resultar peligroso, muchos escritores son locos.
- Ya no tengo nada que perder...

1 Novela después.

- Soy adicto.
- Por fin lo eres?
- SI, soy adicto a las palabras sin sentido, unidas armoniosamente por aquel ligue transparente del sentimiento, necesito de poder plasmar a diario un pedazo nuevo de mi vida, y lo extraño es que cuando estoy lejos de mi lapicero sudo y tiemblo, tartamudeo cuando no tengo por escrito lo que quiero expresar, pierdo a mis amigos por estar encerrado en mi estudio transcribiendo versos, casi muero salvando mis obras cuando se cayeron por un precipicio, alucino cosas muy extrañas y vivo en otro mundo imaginando, además me quedo sin dinero por faltar al trabajo cuando escribo y tengo problemas con la policía por robar algunos cuadernos y lapiceros con los cuales seguir con mi adicción.
- Pero... entonces esta fue la peor eleccion de todas!
- NO, no es así... fue la mejor, porque esta sí vale la pena.