lunes, 30 de mayo de 2011

Libertad.

La libertad se siente como correr desnudo por la panamericana sur bajo una tarde de verano, como bañarse bajo una catarata, como comer chocolate sin remordimientos, como amar sin diferencia del sexo, como darle un beso a tu madre en la mejilla, como decirle a tu jefe lo miserable que piensas que es, como estudiar lo que te de la gana ...sin importar cuan tarde puede parecer que lo comiences, como arriesgarte a hacer algo que dicen es en vano, como querer perder para que la persona que amas gane, como decirle a un amigo lo que significa para tí, como enamorarse sin temor a ser lastimado, como vestirte en pijama para trabajar, como sentir la aburrida tranquilidad de lo seguro, como gritar a los cielos que crees en Dios, como olvidar por un segundo que esta vida no es para siempre, como creer que la felicidad plena existe, como dejarte llevar por tus impulsos, como no reprimir tus instintos, como recordar los detalles triviales de tu vida, como sentirte importante para alguien más, como sentirte orgulloso de ti, como conseguir eso que soñaste tanto tiempo, como tener pesadillas y no tener miedo, como reproducir un momento de película, como bailar bajo la lluvia, como viajar sin pensar en el dinero, como darte un gusto, como tener ganas de enamorarte, como darle f5 a tus puntos de vista, como escapar de lo ilimitado de un pensamiento retrógrada, como escribir lo que piensas sin miedo al que dirán, como aceptar lo ignorante que puedes llegar a ser, como querer superarte, como besar los pies de tu bebé, como anhelar vivir 1000 años más...

sábado, 14 de mayo de 2011

Hermanas

Abrió los ojos, miró su Blackberry bold. Eran las 04:00 am. ¡Para variar! Ya no había día que no se levantase a esa hora, se había tornado algo automático, y era claro que permanente.
Aún todo estaba oscuro, la única fuente de luz, era la del alumbrado público, los tres postes de aquella esquina (de tenues focos amarillos) encendidos, se podían ver a través de las cortinas rosa palo, aparentando ser grises en aquel momento de la madrugada.
Sue se levantó, con calma y tranquilidad, disfrutando de cada primer movimiento que daba consciente, tenía todo el tiempo del mundo para llegar a clases (aún comenzaban a las 11:00 am. y ese día faltaría al Gym)
Se dirigió al baño, y dió gracias a Dios porque tuviera uno en su cuarto, las películas aquellas cómo "Más barato por docena" la habían dejado traumada, y no hubiera sido de su agrado compartir el baño aunque en la casa sólo fueran cinco personas. Abrió la puerta sin darle vuelta a la perilla (estaba dañada hace mucho) Entró en el baño (no prendió la luz) y le dió la espalda al inodoro bajándose el calzón, mientras flexionaba las rodillas, hasta el punto de casi-sentarse (nunca se sentaba a hacer pis, le daba flojera... total : "era algo rápido") Tomó el rollo de papel higiénico (doble hoja) Le dió cinco vueltas alrededor de su palma, y se limpió, mientras reía en voz baja, sin motivo aparente, cómo loca (había recordado que su mamá siempre le decía que controle el uso de los rollos de papel, repitiéndole en son de broma : "hijita, tú tienes que casarte con el dueño de una fábrica de P.H.")
Se paró, se subió el calzón y salió del baño, se dispuso a salir de la habitación y prender el router (la conexión inalambrica de internet) Que su papá apagaba cada noche (ahora creía que todo consumía energía en exceso, y era época de ajustes) Ingresó en la sala estar, lo enchufó y rápidamente volvió a ingresar en su habitación (cerró la puerta sin hacer mucho ruido) Tomó su HP Pavilion dv6 y la encendió, rápidamente apareció el escritorio, abrió google chrome, messenger y ares; ingresó a facebook, twitter, su blog e infosil; colocó su estado como desconectado en msn; Hizo reproducir la canción Como haz logrado - Vicente García (se le había pegado últimamente) Después de 10 minutos vagando en la web, sin ninguna notificación, suspendió la lap top, se recostó en la cama, prendió la tv y comenzó a hacer zapping con el control remoto (quería ver las noticias, pero a esa hora los canales nacionales aún estarían pasando las grabaciones de programas de huayno y cumbia pasados) - "Uy! Dr. House" - dijo en voz baja con un tono de aleluya, arqueando sus cejas con gesto de emoción (inconscientemente) Perdió la alegría minutos después al notar que era un capítulo repetido, se paró, y prendió la luz (los dos focos solamente, el tercero estaba quemado, le daba flojera cambiarlo) se plantó en frente del espejo de pie, y comenzó a observarse con detenimiento, se veía cada vello, cada rollo; se paraba de frente, y después de costado; se presionaba la parte baja del vientre (que era la que más sobresalía en su abdomen) cómo si al presionarla pudiera hacerla plana; se daba palmadas en las nalgas y se las presionaba (estaba orgullosa de sus nalgas duras, el gym estaba dando sus resultados) hasta que se aburría y cómo todos los días repetía en su cabeza he engordado, y gesticulaba una cara de asco, poniendo sus ojos en blanco, "Ay Sue, tienes que hace dieta" se decía a sí misma.
05:00 am. Por fin las noticias. A ver... muerte, accidentes, muerte, niños nacidos con nombres de artistas de hollywood (ja ja ja ¿Quién le pone a su hijo Mel Gibson Quispe?) muertes, estafas, muertes. El pan de cada día.

Soñaba que corría, lo besaba, y él le correspondía. "Qué ilusa fantasía", hasta en sueños se limitaba
a aceptar la realidad, Pues resignarse ya se había vuelto parte de la rutina, era estúpido pensar que
alguien cómo Diego Parodi podría siquiera voltear su mirada hacia ella, estaba tan segura de su
posible derrota, que ya hace mucho (dos semanas) había perdido la fe de siquiera intentarlo, y sólo
se conformaba con observarlo rodeado por su común grupo (que de común no tenía nada) todos querían,
deseaban, soñaban con ser ellos, o al menos acercarse a ellos, incluso Majo, aunque se resistía a parecer
desesperada, en realidad su atracción hacia Diego era mayor que cualquier otra cosa, sin embargo,
ya no quería tratar de empezar a intentar llegar a él.

Eran ya las 10 am. Majo ya había salido de clases y Sue no llegaba a la Usil, Majo, salió de la universidad y la llamó de público, porque no quería gastar saldo de su nextel prepago. "Pfff, Prepago, QUÉ PENA!" - Pensó. Ring, ring. Timbraba, una y otra vez, hasta que por fin contestó.
- Sue, ¡Dónde estas maldita?
- Ya estoy llengando Maj, esperame cinco dónde Perry.
- Dale, me fumaré un puchito en el ingreso y entramos juntas mejor.
- Ya, ya llego peque.

Colgó, compró una unidad de Lucky Light en el Kiosko del tío que era su "amigo" y se dispuso a fumar en la cara del vigilante del ingreso mientras esperaba.
De pronto vió a Richard.
"Por Dios, oh por Dios, por Dios..."
Quería que la tragara tierra, ¡Qué roche!
Se limitó a calmarse y sonreírle mientras él se acercaba guiñándole el ojo como siempre solía hacerlo (Majo no sabía si lo hacía adrede, o es que él tenía un tic)

- Hola Majo
- Hola, ¿Tienes clases? - QUÉ ESTÚPIDA, obvio que tiene clases, si no para que vendría - Pensó.
- Sí, de Econometría, te dejo, porque llego tarde
- Chau, cuidate.
Fiuuu, no me puse roja.


Ay, detesto estas balerinas, me hacen doler mucho los pies, ¿Será acaso que también engordé de los pies? - Pensó Sue.
Maria Julia - Gritó mientras se aproximaba a la puerta.

-Hola Sis - Dijo majo
-Hola peque
-¿Entramos?
-Si vamos, ya no nos alcanza el tiempo para ir a Perry (que quede claro que así le decía a la estatua de Terry)
-No pues, y ya no podemos faltar a mate, estamos al límite.
-Corre brother, que no la hacemos

Corrieron al cuarto piso, y en cada grada deseaban un ascensor.
Llegaron, temprano para su sorpresa: 10:30am, ni se habían dado cuenta del reloj. Así que esperaron afuera mientras sin previo aviso, el amor platónico de Sue pasó por delante de ella.

-Majo... ¿VISTE?
-Sí Sue, tiene clase al costado de nosotras.
-NUNCA SUPE
-Tienes que hablarle algún día...
-Lo sé, pero no puedo, me intimida demasiado, mírame ahora... estoy roja.
-Jajaja tanto ají?
-Ag, lo odio.

Ingresaron al salón, su profesor "Serapio Torres" ya había entrado.


lunes, 9 de mayo de 2011

Uno por uno {Parte XII}

estaba dudoso, parecía un poco fuera de lugar todo ello, ¿seria una trampa acaso? Podría creer lo que fuese de los malnacidos de Wolflake. Me agaché para tratar de mover el cuerpo de aquella mujer, quizás estaba muerta, con tantos animales salvajes en los alrededores, sin embargo no se le veía desangrarse, sólo tenía un rasguño en la mejilla, algo no tan serio, y por lo que pude observar, aún respiraba.

-Señorita? SEÑORITA! – repitió Vael.

Auch, ¡cómo me duele la cabeza!

- Señorita, ¿se encuentra bien?

- ¿Qué? ¿Qué me sucedió? – Entreabriendo los ojos.

Vi a un hombre, con abundante barba marrón, cabello espesamente ruloso, con una gorra que lo cubría tratando de ocultar su desorden, era muy alto, y musculoso, de tez blanca, con ojos celestes. De pronto al observarlo más conscientemente sentí algo que no había experimentado antes, cierta atracción “física” me gustaba como “lucía” aquel hombre, me ruboricé. De la nada un punzón en el pecho, al que mi razón rápidamente denominó “Temor” y una presión en el pecho producto de “Vergüenza” hizo que mis brazos y manos intentaran rápidamente cubrirme al sentir “Pudor” y gritarle a aquel hombre : ¡VOLTÉESE!

Parece muy asustada, no pienso que sea una trampa, sin embargo debo estar al tanto de mis alrededores, pues esto sigue siendo muy sospechoso.

-Ja ja ja, tranquila señorita, no voy a hacerle nada – Parándose rápidamente para voltearse.

-¿Quién es usted? – Poniéndose de pie para buscar hojas con qué taparse.

No sabía con qué cubrirme, hasta que vi un gran árbol con hojas inmensas, “Ay, ¿cómo alcanzo ahora esas hojas?” comencé a trepar.

-Mi nombre es Vael, soy un leñador.

-¿Un leñador?

Bien, casi llego, un poco más… ¡Eureca!

-Así es, recolecto madera y se la llevo a la comunidad de Wolflake.

-¿Wolflake? – respondió sorprendida, sóltandose sin darse cuenta, y cayendo del árbol.

Ay, no puede ser

-¿Esta bien? – aproximándose rápidamente

- ¡LE DIJE QUE NO ME VEA! – Tapándose con las hojas

-Tranquila, tranquila – dándose la vuelta de nuevo

Eso dolió mucho, ¡Lo que me faltaba! Ahora hasta he perdido la coordinación y concentración mucho más de lo que esperaba.

-Y… ¿Wolflake esta muy lejos de aquí? – Mientras se ataba las hojas a la cintura y al cuello.

-Pues no, en realidad está a unos seis minutos – Tratando de usmear por encima de su hombro.

No me había dado cuenta de lo hermosa que era, tenía un cabello negro cómo la noche, tan largo y lacio que parecía danzar cuando era movido por el viento, una tez bronceada cómo si se hubiera quemado recién por el sol (lo cual sería muy raro si fuera de aquí) unos ojos caramelo que parecían hipnotizar… Era muy bella en realidad, me desconcertaba su historia.

-Ahora que ya sabe mi nombre, ¿Podría saber yo el suyo?

-Uhm.. (algo vacilante) me llamo Skade.

-Pues Skade, ¿no tienes frío? – Volteando a mirarla

-Un poco…

-Ja ja ja, al menos esas hojas te cubren lo necesario.

No sabía si “confiar” en Vael, pero era lo más cercano que tenía a dónde quería llegar.

-Vamos a mi cabaña, allí podrás ponerte alguna prenda mía, te quedará grande pero al menos no sentirás frío.

- E-esta bien...