Abrió los ojos, miró su Blackberry bold. Eran las 04:00 am. ¡Para variar! Ya no había día que no se levantase a esa hora, se había tornado algo automático, y era claro que permanente.
Aún todo estaba oscuro, la única fuente de luz, era la del alumbrado público, los tres postes de aquella esquina (de tenues focos amarillos) encendidos, se podían ver a través de las cortinas rosa palo, aparentando ser grises en aquel momento de la madrugada.
Sue se levantó, con calma y tranquilidad, disfrutando de cada primer movimiento que daba consciente, tenía todo el tiempo del mundo para llegar a clases (aún comenzaban a las 11:00 am. y ese día faltaría al Gym)
Se dirigió al baño, y dió gracias a Dios porque tuviera uno en su cuarto, las películas aquellas cómo "Más barato por docena" la habían dejado traumada, y no hubiera sido de su agrado compartir el baño aunque en la casa sólo fueran cinco personas. Abrió la puerta sin darle vuelta a la perilla (estaba dañada hace mucho) Entró en el baño (no prendió la luz) y le dió la espalda al inodoro bajándose el calzón, mientras flexionaba las rodillas, hasta el punto de casi-sentarse (nunca se sentaba a hacer pis, le daba flojera... total : "era algo rápido") Tomó el rollo de papel higiénico (doble hoja) Le dió cinco vueltas alrededor de su palma, y se limpió, mientras reía en voz baja, sin motivo aparente, cómo loca (había recordado que su mamá siempre le decía que controle el uso de los rollos de papel, repitiéndole en son de broma : "hijita, tú tienes que casarte con el dueño de una fábrica de P.H.")
Se paró, se subió el calzón y salió del baño, se dispuso a salir de la habitación y prender el router (la conexión inalambrica de internet) Que su papá apagaba cada noche (ahora creía que todo consumía energía en exceso, y era época de ajustes) Ingresó en la sala estar, lo enchufó y rápidamente volvió a ingresar en su habitación (cerró la puerta sin hacer mucho ruido) Tomó su HP Pavilion dv6 y la encendió, rápidamente apareció el escritorio, abrió google chrome, messenger y ares; ingresó a facebook, twitter, su blog e infosil; colocó su estado como desconectado en msn; Hizo reproducir la canción Como haz logrado - Vicente García (se le había pegado últimamente) Después de 10 minutos vagando en la web, sin ninguna notificación, suspendió la lap top, se recostó en la cama, prendió la tv y comenzó a hacer zapping con el control remoto (quería ver las noticias, pero a esa hora los canales nacionales aún estarían pasando las grabaciones de programas de huayno y cumbia pasados) - "Uy! Dr. House" - dijo en voz baja con un tono de aleluya, arqueando sus cejas con gesto de emoción (inconscientemente) Perdió la alegría minutos después al notar que era un capítulo repetido, se paró, y prendió la luz (los dos focos solamente, el tercero estaba quemado, le daba flojera cambiarlo) se plantó en frente del espejo de pie, y comenzó a observarse con detenimiento, se veía cada vello, cada rollo; se paraba de frente, y después de costado; se presionaba la parte baja del vientre (que era la que más sobresalía en su abdomen) cómo si al presionarla pudiera hacerla plana; se daba palmadas en las nalgas y se las presionaba (estaba orgullosa de sus nalgas duras, el gym estaba dando sus resultados) hasta que se aburría y cómo todos los días repetía en su cabeza he engordado, y gesticulaba una cara de asco, poniendo sus ojos en blanco, "Ay Sue, tienes que hace dieta" se decía a sí misma.
05:00 am. Por fin las noticias. A ver... muerte, accidentes, muerte, niños nacidos con nombres de artistas de hollywood (ja ja ja ¿Quién le pone a su hijo Mel Gibson Quispe?) muertes, estafas, muertes. El pan de cada día.
Soñaba que corría, lo besaba, y él le correspondía. "Qué ilusa fantasía", hasta en sueños se limitaba
a aceptar la realidad, Pues resignarse ya se había vuelto parte de la rutina, era estúpido pensar que
alguien cómo Diego Parodi podría siquiera voltear su mirada hacia ella, estaba tan segura de su
posible derrota, que ya hace mucho (dos semanas) había perdido la fe de siquiera intentarlo, y sólo
se conformaba con observarlo rodeado por su común grupo (que de común no tenía nada) todos querían,
deseaban, soñaban con ser ellos, o al menos acercarse a ellos, incluso Majo, aunque se resistía a parecer
desesperada, en realidad su atracción hacia Diego era mayor que cualquier otra cosa, sin embargo,
ya no quería tratar de empezar a intentar llegar a él.
Eran ya las 10 am. Majo ya había salido de clases y Sue no llegaba a la Usil, Majo, salió de la universidad y la llamó de público, porque no quería gastar saldo de su nextel prepago. "Pfff, Prepago, QUÉ PENA!" - Pensó. Ring, ring. Timbraba, una y otra vez, hasta que por fin contestó.
- Sue, ¡Dónde estas maldita?
- Ya estoy llengando Maj, esperame cinco dónde Perry.
- Dale, me fumaré un puchito en el ingreso y entramos juntas mejor.
- Ya, ya llego peque.
Colgó, compró una unidad de Lucky Light en el Kiosko del tío que era su "amigo" y se dispuso a fumar en la cara del vigilante del ingreso mientras esperaba.
De pronto vió a Richard.
"Por Dios, oh por Dios, por Dios..."
Quería que la tragara tierra, ¡Qué roche!
Se limitó a calmarse y sonreírle mientras él se acercaba guiñándole el ojo como siempre solía hacerlo (Majo no sabía si lo hacía adrede, o es que él tenía un tic)
- Hola Majo
- Hola, ¿Tienes clases? - QUÉ ESTÚPIDA, obvio que tiene clases, si no para que vendría - Pensó.
- Sí, de Econometría, te dejo, porque llego tarde
- Chau, cuidate.
Fiuuu, no me puse roja.
Ay, detesto estas balerinas, me hacen doler mucho los pies, ¿Será acaso que también engordé de los pies? - Pensó Sue.
Maria Julia - Gritó mientras se aproximaba a la puerta.
-Hola Sis - Dijo majo
-Hola peque
-¿Entramos?
-Si vamos, ya no nos alcanza el tiempo para ir a Perry (que quede claro que así le decía a la estatua de Terry)
-No pues, y ya no podemos faltar a mate, estamos al límite.
-Corre brother, que no la hacemos
Corrieron al cuarto piso, y en cada grada deseaban un ascensor.
Llegaron, temprano para su sorpresa: 10:30am, ni se habían dado cuenta del reloj. Así que esperaron afuera mientras sin previo aviso, el amor platónico de Sue pasó por delante de ella.
-Majo... ¿VISTE?
-Sí Sue, tiene clase al costado de nosotras.
-NUNCA SUPE
-Tienes que hablarle algún día...
-Lo sé, pero no puedo, me intimida demasiado, mírame ahora... estoy roja.
-Jajaja tanto ají?
-Ag, lo odio.
Ingresaron al salón, su profesor "Serapio Torres" ya había entrado.