lunes, 26 de noviembre de 2012

El sol es tu reflejo


El sol es tu reflejo, tu luz siempre me deja ciego, me limito a oír cada gota de tu silencio, que cae al océano, y se transforma en delfines, cuales voces son tu eco, aquellas melodías que envuelven a las gaviotas, haciéndolas volar en v de vida, y yo que soy un poco suicida, me dejo envolver por aquella fantasía.
Me gusta llenar los espacios en blanco, aquellos que cuelgan entre tus horarios, ahí, justo entre los segundos que juntos no cronometramos, me encargo de ponerles un poco de miel, no me importa que el tiempo se me pegue después a los zapatos, lo esencial es que endulce mis ratos amargos.
No tengo fértiles esperanzas para cultivar promesas, pero siembro bellas palabras en tu tierra por si acaso, lleno todo el huerto con "te amo's" a ver si el fruto pronto de convierte en mi sustento diario.
Anhelo mucho de ti, deseo ser el horizonte que corta tu reflejo, hasta que te ocultas debajo de mis pensamientos, dentro de mi océano, y dejas que la noche nos recubra de deseos sin complejos. Cada estrella nos observa callada, y oculta nuestros secretos entre miradas, y los destellos son sólo esperanzas, pues cada una desea que nuestras vidas se mantengan congeladas, en aquel "por siempre" inexistente, en aquel límite entre lo absurdo y lo consciente.
Si quisieras mucho de mi, podría ser luna, y eclipsar a tu gusto, crearía por ti otro color de cielo, si quieres quito las sombras del suelo, o las tiño del color plateado para que brillen alumbrando lo oscuro del miedo.
Aunque tu humilde apariencia confunda a los que te miran con sutileza, investigando el reflejo que yo sólo conozco, sé que tesoros como tú, hay pocos, y nadie que mueva las olas con tanta elegancia, ni que haga que la brisa se convierta en huracán si se le da la gana, ninguno que cree burbujas de los problemas, y luego las reviente con púas de soluciones tersas.
Solo tú escribías sin mover las manos, y leías sin abrir los ojos.
Solo tú volabas sin tener alas, y besabas sin rozarme con tus labios.
Solo tú me tumbabas sin tocarme, y me hacías quererte sin quererlo.
Solamente tú conocías mi historia, solamente yo desconocía al mundo cuando me sumergía en la tuya.
Solo tú, y solo yo, sabíamos ser "nosotros" en toda la expresión de la palabra.

Tú me hiciste océano,
y ahora vivo sosteniendo tu reflejo.

Creí en ti.

Me pregunté repetidas veces por ti,
no sabía si creer en lo que el corazón me contestaba,
tu silencio era melodía en el medio de mis dudas,
y las palabras que de vez en cuando soltabas,
eran un terremoto en mis emociones.

Lo extraño era cómo reventaban tus mentiras en mi mente,
explotaban en gotas de aparente verdad,
y se chorreaban en mi confianza,
ahogándome en un mar de superficial seguridad,
y si tú eras el mar, no me importaba respirar.

Tocaba el fondo, y ya no quería subir,
eras el ancla de mis deseos reprimidos,
y el tapón que mantenía mi racionalidad embotellada.
no se escapaba ni una gota de mi libre albedrío,
no me importaba vivir debajo de tu sombra y siguiendo tu camino.

Creía que te creía,
creía que me querías.
Creía que íbamos creer...
pero yo era la única que terminó por creer
en lo que nunca logrará ser.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Una palabra bonita: Hola.

Primero, hola; y luego por siempre.

No hay que confundir, pues hablo del hola que inicia algo, aquel que realmente llega para jalar al sol y hacer que amanezca cuánto antes, simplemente porque se le antoja que haya luz en tu vida.
Conchudamente, aquel hola que descifra tu punto débil, es decir: literalmente te derrumba con la sonrisa que arquea su boca, y se encarga de hacerse un vicio para tu capricho, y una ruptura para tus normas.
Hola, y se hace un eco en tu cabeza. Recuerdas incluso cuántas veces parpadeó entre sílabas, y sientes que estiró el tiempo, convirtiendo 1 segundo en 1000 horas en las que te colgaste de las telarañas de la dulzura sólo para que el insecto romanticismo viniera a devorarte y sacar la sangre sublime que quemaba dentro de tus venas. 

y el por siempre, que está explícito, se encarga de atar tu mente a sus sentidos, te envuelve en seguridad y deseos reprimidos, te encadena a problemas sin sentido, conviritendose en tu tormento y solución, en tu libertad y vicio.

Hola, te quiero querer por siempre. 

Mi solución

Me recosté, con los ojos bien abiertos. Mis pupilas estaban dilatadas, intentando, no, prácticamente rogando poder ver un poquito de lo que todos hablaban, aparentemente era algo grandioso llamado Solución. Así que apagué las luces e intenté descifrar mis problemas en la oscuridad, para así poder "ver" la solución.
Y carajo, allí estaba yo ¿tan estúpida me veía? Parpadeaba una y otra vez a ver si así mi visión se aclaraba pero era inútil, y mis problemas seguían absurdamente grandes, es más, parecía que crecían los bastardos.
Me puse mis lentes para la miopía y seguía sin ver nada. Me cansé de intentar y simplemente cerré mis ojos para pensar en darme por vencida, sin embargo surgió una visión en mí que me proyectaba todo lo que había logrado, y cómo jamás me había rendido. Entonces la vi, vi mi solución con los ojos cerrados... Jamás darme por vencida.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Fría?


Es mi naturaleza: a nadie le intereso y nadie me interesa.
No me importa en realidad, no me gusta amar, ni estar cerca de tener que querer o extrañar. Soy yo, y me encanta, libre de ataduras y sentimientos. Egoísta de emociones y los "te quiero". Pues no estoy dispuesta a mi corazón dar, odio los abrazos, detesto los besos, y mejor ni hablo de entrelazar manos. NO, no juego. no me interesa adentrarme en vidas ajenas (ni puedo con la mía y ¿voy a andar de entrometida?) No quiero sonar FRÍA, pero es la verdad, no pretendo exponerme al virus de anhelar a alguien más, de estar pendiente, de necesitar tener a esa persona cerca, de depender de cariño. Sola nací, sola sigo mi camino.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Mi Bombón (Parte 8)

Salí en el vuelo más próximo, estaba asustado, apenas llegué logré hablar con mi padre, quien me aclaró que no tenía cáncer, si no un tumor benigno según los resultados. Fue un gran alivio, mi madre se puso muy feliz al igual que yo.
Me quedé unos días fuera de casa, y lejos de Ahlee, pues quería pasar más tiempo con mi padre, quien pese a todo, estaba algo nervioso por la operación que le hicieron para extraerle el tumor.
al culminar la semana, retorné justo para el sábado por la tarde.
Llegué sin avisarle a Ahlee, apenas entré vi manchas de pintura escalones arriba, así que subí al cuarto, Ahlee estaba tendida en la cama, viendo el techo, subí la mirada y me encontré con estrellas dibujadas, y una luna preciosa.

- ¿Amor? ¿Qué es todo esto?
- Ven amor, échate a mi lado.
Me aproximé y me tendí en la cama al lado de mi bombón.
- Me alegro que mi futuro suegro esté bien, Nicco.
- Sí amor, nos dio un gran susto a todos.
Y hubo un silencio mientras Ahlee miraba muy concentrada las constelaciones que pintó.
- Gordo ¿ves eso?
- ¿Qué amor? 
- Esas tres estrellas alineadas
- Sí bombón, son las tres marías ¿no?
- Sí, tres...
- ¿Qué tiene?
- Dicen que tres es el número perfecto. No dos, sino tres.
y tomó mi mano, y la puso sobre su vientre. 
Debo decir, que juro por Dios, en aquel momento sufrí un microinfarto, un shock emocional, un lapsus nervioso, un ataque de pánico, pues no podía concebir la idea de la sospecha que creó en mi, Ahlee.
- ¿Qué sucede Ahlee?
- Estoy embarazada.
La miré, sin saber como reaccionar, ella notó mi expresión, y me miró desconcertada, y después de cinco eternos minutos de un silencio incómodo por fin rompió el hielo.
- Te amo
- Yo te amo más
- Te la creíste JA JA JA
Y juro que ese "te la creiste" me devolvió el alma al cuerpo. 
- Ahlee, no me hagas esas bromas aún
- Ja ja ja, pero en parte es cierto, lo del número tres, quiero adoptar un cachorro.
BIEN CARAJO, un cachorro... ufff, de la que me libré.
- Claro amor, podemos adoptar o comprar un perrito si eso gustas, aunque sería una gran responsabilidad.
- Lo se gordo, ya veremos.

Se sentó encima de mi pecho, me colocó sus senos en el rostro y me dijo: Kim y Khloe te extrañaron amor. Yo sólo me reí, y presioné su senos con ambas manos, los masajeé un poco, y le quité todo obstáculo entre su piel y la mía.

Debilidad.


Sus besos son salados, de tantas lágrimas que se ha tragado.
Su sonrisa se ve dulce, pues es lo único que le queda para empalagar sus días de emoción,
el aire que respira la hace hiperventilar, pues su nariz ya no acostumbra respirar.
Siente que todo se puede desmoronar, sus cimientos no son tan resistentes como para tanta carga aguantar.
Pobre Debilidad, está cansada de siempre arrodillarse ante la resignación, y no poder levantar los hombros hacia el cielo para que le de la luz del sol.
.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Mach o Menos.


Yo era totalmente "perfecto" a mi manera, que pocos entendían, por no decir nadie, y que etiquetaban como "bizarra". Los errores me sobraban, como de la "A"a la "Z" y de vuelta hasta la "N" -sima. Las virtudes, mejor no las cuento, porque me faltarían dedos, ya que si una no tengo, sin-cuenta me invento.
Las cosas buenas sobraban, siempre habían milagritos en forma de vitamina C, que llegaban ácidos, pero terminaban haciéndome bien, y las cosas malas, prefiero no decirlas, sólo deben saber que abundaban, así como mis virtudes (si no habían, me las creaba) pero dicen que uno aprende de los errores ¿no es así? y yo soy autodidacta. 
Me odiaba al quererme, porque me confiaba, y dejaba que mi vanidad se alimentara; me quería al odiarme, porque así siempre pulía mis errores y me superaba.
Me golpeaba muchas veces, sin intención o adrede, a veces porque en depresión me caía, u otras porque me caía en la bebida,
 y la buena música, la anhelada  compañía, la excelente comida y la santa soledad, siempre me levantaban, o quizás me hundían más. Mis alas eran de café, no de red bull, y a la décima taza, le metía un poco de alcohol.
Yo sufría mucho, y después de a poco, ya no me acordaba de porqué; yo sabía mucho, pero después de poco ya no importaba porque siempre habían otros que sabían más; yo aprendía mucho, pero siempre me quedaba corto todo el conocimiento que guardaba, y el tiempo se burlaba, porque siempre se hacía chiquito y encima la memoria me borraba.
No intentaba nada, o intentaba demasiado, porque si no se trataba de extremos, no me gustaba estar en el medio, para mí era o negro o blanco, el gris era para cobardes, y yo era valiente y era macho, no machista, pero bien macho.
El sarcásmo era mi compañero de pendejadas, y a nadie le gustaba, pero yo disfrutaba. 

Me gustaba la comedia, me reía sin control, pero prefería el terror, ahí me reía más, ya que después de tanto gobierno de inmundicia, y toda la realidad suicida, no había nada en éste mundo que pudiera asustarme más que la gente, así que los zombies y fantasmas, eran un chancay de a s/.0.20. Me gustaba pensar que no pensaba, y que si pensaba era porque quería, no porque me obligaban. 
La vida para mí, era sobrevivir, pero en el sentido de tomar la palabra desde otra perspectiva, pues me gustaba sobre-vivir, siempre encima, siempre sobre los demás, no me creía superior, pero sí más ingenioso, y las cosas las obtenía fácil, aún en los peores tiempos, así que mientras ellos iban de ida a la colina, yo ya estaba aquí construyendo mi casa en la cima.
A veces me contradecía, como quien dice más y luego menos, o se cae porque le gusta el suelo, y luego vuela porque quiere dormir en el cielo ¿no les dije que yo era de límites y extremos? por eso podía amar u odiar tanto a la tarde como a la madrugada, al frío como al calor.
Si tenía un libro me sentía peligroso, si tenía un cuchillo me sentía cobarde; si pensaba en robar me sentía auto-humillado, y si pensaba en vengarme, me sentía sublime. Era el mal, el bien, el trastorno y algo de creatividad, todo lo que me conducían a armar mi arte, mi vida, mi super-vivencia
Era mi circulo vicioso, en el que los finales eran inicios, pues ni el comienzo ni el término estaban establecidos, no se distinguían las despedidas de los saludos, ni el cariño del insulto. 
Era raro, pero no importaba. 

Era desafiante, pero no me importaba.
No tenía un camino definido, pero no me importaba.
No tenía a nadie siempre conmigo, pero no me importaba.
Era yo, ante el mundo real y detrás del que me creé.

Más o menos, yo así era, 

Se preguntaran cómo soy "ahora"
Ahora soy como era, sólo que multiplicado por el número de renglones que escribí, y elevado a la sufrí cien, reí mil y aprendí un millón. 

sábado, 20 de octubre de 2012

Un trabamentes.

Todos tenemos secretos, nuestras vergüenzas y desvergüenzas,  pecamos de conchudos o de cohibidos, y nos marcamos de diferente manera, porque llevamos etiquetas, aunque a veces lo neguemos, así como lo hizo Pedro, pero después de la tercera viene la vencida, y cuando empiezas a dudar de tus mentiras, es cuando se te cae la careta, y quieres venganza, vas sacando cara por la ilusión que te inventaste y la cual te desmoronaron, misma cortina de humo que el viento sopló, y te quedaste pidiendo "justicia" por tus sueños rotos, echándole la culpa al mundo, atrapado entre lo ficticio de la vida que te armaste para huir de tus errores, y la realidad que te golpea en los talones, los que todos sabíamos que ya tenías vendados, pero tú nunca revelaste los moretones que no habían sanado, así que te rehúsas a recibir ayuda, y crees que unos kilos demás de "mala suerte" no harán la diferencia, pero más te pesa el orgullo que ya no tiene lugar, sin embargo siempre le encuentras por allí un altar.
Nos vemos decididos a cambiar, y sólo cambiamos de color los zapatos por aparentar, sin embargo son las mismas suelas desgastadas las que reciben el piso contra la cara, indignadas, y nadie las ve quejarse sólo porque están pisadas por tremendo ego que se nos rebasa. En todo caso preferimos andar descalzos, pero si lo hacemos, nos juzgan por no traer zapatos, y volvemos a ponernos la careta de vendetta, a taparnos el rostro buscando venganza por no ser "comprendidos" pero las huelgas sólo generan más impotencia de la que ya obtuvimos, por guardarlo todo en un recinto de nuestro cerebro obstruido por tanta mierda que se acumula, al dejarnos llevar por la vida, que aunque pinta bonito, siempre resulta ser una espada de doble filo.

lunes, 15 de octubre de 2012

Mi Bombón (Parte 7)

Marqué el número de mi madre, y me contestó algo triste (por lo que pude notar en su tono de voz)

- ¿Gieneviéve? ¿Te encuentras bien?
- Hola hijito, sí Nicco estoy bien...
- ¿Segura?
y hubo un silencio perturbador.
- Mamá, dime qué sucede.
- Hijo, es tu padre, hoy hablé con el doctor y me dijo que sospecha que tiene cáncer, tu sabes que desde que nos separamos, él no me cuenta nada, así que como el Dr. Lindley es mi amigo, decidí ir a verlo y sacarle información, jamás imaginé que me diría ello... - (y comenzó a sollozar)
- Mamá, mamá, cálmate... apenas pueda, tomaré el primer vuelo hacia allá, y te encuentro en casa ¿esta bien?
- Pero hijo, no puedes abandonar todo, tu trabajo, tu prometida...
- Se trata de mi viejito, y de ti. Debo hacer algo, no puedo quedarme aquí.
- Esta bien amor, vienes rápido, no sé si pueda con ésta noticia yo sola.
- Te amo mamá, todo estará bien.

Apenas colgué, me quebré. No podía creer que Braulio, mi padre, fuera tan imbécil como para guardarse algo así, seguro lo tuvo que haber sabido hace mucho, ya que el siempre se hace sus chequéos, y apuesto mis pelotas a que no aceptó la quimio.
Me sentía tan impotente, tan amargo y triste.
Fui corriendo escaleras arriba y Ahlee aún no se dormía, apenas me vio llorando se alteró.

- ¡¿Niccolo qué sucede?!
- Mi padre tiene cáncer amor ¡Cáncer!- y solté una risa nerviosa
Ella notó mi lapsus de histeria y se acercó a abrazarme, parece que la había dejado muda, pues no sabía qué hacer.

- Nicco, tranquilo... debes viajar a ver a tus padres, estar con ellos y apoyarlos en todo.
- Sí amor, mañana mismo iré.
- Iremos.
- No, tú quédate aquí, anda a trabajar y terminar tu proyecto, y si puedes avanza los preparativos de la boda.
- ¿Boda? ¿Con ésta noticia?
- Mi padre te adora, el querría ésto, además quiero darle la dicha de asistir, y que estemos todos en familia.
- Pero...
- Aún no sabemos cuánto tiempo le queda, necesito hablar con el doctor.
- Esta bien gordo, pero cualquier cosa me llamas y voy volando.
- Si Bombón, lo sé. Llamaré a la aerolínea para reservar vuelo.

domingo, 14 de octubre de 2012

Mi bombón (Parte 6)

Normalmente habríamos vuelto muy rápido al departamento, ya que ambos trabajábamos muy temprano el lunes, sin embargo, los dos llamamos a nuestras chambas, y les metimos un floraso a nuestros jefes. Era sencillo engañarlos, sobretodo si ambos éramos los favoritos en nuestros respectivos rubros.
Entonces después de llamarlos, aproximadamente a las 09:00 am. nos volvimos a acostar, y estábamos viendo noticias, cuando sentí la mano de Ahlee sobando mi miembro, y al toque se puso duro, no pude evitarlo, sin darme cuenta, ya estaba excitado, y ella comenzó a lamer mi pecho, bajando hasta mi ombligo, y llegando hasta donde sabrán. Yo estaba literalmente en las nubes, de pronto subió, y se acomodó sentándose sobre mí, y comenzando a hacer un movimiento ondulante mientras que yo la penetraba, ella se torcía, y cerraba los ojos, mordiéndose el labio inferior, y tocando mi pecho; La tomé y la cambié de posición, ésta vez yo me coloqué encima, y empecé a acelerar mis movimientos, ella me decía "más rápido, más" y yo aceleraba más, lo hacía tosco y salvaje, y ella me arañaba gritando "más, más" y desesperaba, y yo  me movía adentro y afuera con desenfreno, hasta que llegamos al clímax.
Nos liberamos, y nos recostamos a mirar el techo.

- Nicco ¿Te encanto no?
- Me tienes loco amor.
- Prométeme que nunca cambiará lo que tenemos, ésto es diferente, es especial, y no quiero perderlo nunca.
- Te lo prometo Bombón, jamás.
- Esta bien, confío en ti.

Y nos pasamos aproximadamente dos horas hablando, y riéndonos de lo irresponsables que éramos, no teníamos casi nada listo y la boda en sólo un poco más de tres semanas. El tiempo volaba al lado de ella...
Nos vestimos y salimos a sonsear por allí, comimos, y regresamos al anochecer.
Llegamos al departamento, y Ahlee se fue de frente a la cama, mañana debía seguir con su proyecto. Yo, me quedé un poco más tarde, tomando un vino, y avanzando una propuesta de negocio en la que quería que me jefe invirtiera, además debía llamar a mi madre, necesitaba su ayuda con los detalles de la boda, y me alegraba que se llevara tan bien con mi gorda, así que quien mejor para ayudarnos que ella.

sábado, 13 de octubre de 2012

Mi Bombón (Parte 5)


Conduje como una hora (como teníamos toda la tarde y noche, la quise llevar a un lugar en el que se desprendiera de la realidad, así que fui con rumbo al sur) hasta que llegamos a la playa, estacionamos, y paseamos un rato por los negocios y restaurantes mientras tomábamos unas cervezas en lata, entonces le dije que me siga, y la llevé hacia donde aparentemente no había nada, todo era oscuro (pues ya había anochecido) e inclusive Ahlee se asustó diciendo: "Gordo, ésto es peligroso ¿cómo me vas a traer aquí?" y yo sólo la miré y sonreí. en un punto del camino, la convencí de que se dejara vendar los ojos, y la llevé guiándola con cuidado por la arena, hasta que unos minutos después, justo cuando ya escuchaba que se quejaba con sus: "¿ya? ¿ya?", le destapé los ojos, se quedó sorprendida.
Yo había levantado una tienda, y había acomodado todo para una velada perfecta, contraté un servicio de comida y puse antorchas, para que el fuego alumbrara la velada.
Ahlee botó unas lagrimas y las secó de inmediato, tomó su BlackBerry y de pronto el mío sonó, lo tomé y vi que me había hablado por BBM.

- Niccolo ._.
- JAJAJA, amor ¿por qué me hablas por acá si me tienes a menos de diez centímetros de tí?
- Lo sé ._. eres un infeliz, me haz hecho sentir como nunca me he sentido.
- Esa era la idea ;)
- Me encantas ¿lo sabes no? ♥
- Muero por poderte llamar "mi esposa"

Y entonces me miró, y me besó con toda su fuerza, con toda su "diminuta" pasión, y yo la tomé de la cintura y la ayudé a subir cómoda hasta mis labios, alzándola un poco en el aire.
Nos fuimos a cenar, y la comida estaba asombrosa, específicamente ordené mínimo unos tres platos de fondo, porque Ahlee y yo comíamos como cerdos.
Era increíble verla, era la perfección, y yo me sentía tan afortunado... 

- ¿Qué tanto me miras tan callado, gordo? - me preguntó mi bombón, sonriendo.
- Admiro tu belleza, preciosa.
- Ay, ya sé que me amas.
- Jajaja ¡Qué botada amor! ¿Tanta fe te tienes?
- No, en realidad, a quien le tengo fe más que a mi misma, es a ti. - Me dijo, dulce y seria.
- Sabes que siempre serás la única.
- Sabes que siempre serás el único.

La noche se pasó rápido, y mejor ni les cuento toda la acción que se llevó a cabo esa madrugada en el hotel en donde nos hospedamos, sólo diré que expresamos nuestro amor en posiciones que ni yo conocía ja ja ja.

lunes, 8 de octubre de 2012

Mi Bombón (Parte 4)

Llegué a su trabajo rápido, y ella salía hermosa, se había cambiado de ropa, y ahora llevaba un vestido rojo, con una casaca jean encima y unos tacos negros, se veía espectacular.

- Amor, vamos a la 4x4, la dejé en el estacionamiento.
- Ya amor, vamos.

Subimos el ascensor hasta el estacionamiento, y ella me miró "juguetona", conocía esa mirada, pero me pareció muy extraño verla justo en aquel preciso momento, en el que yo milagrosamente, no pensaba en jugar. 
Llegamos hasta la 4x4 y me dijo que quería hablar conmigo, de algo "importante" y que nos sentáramos en los asientos traseros. En éste momento, deberían saber que nosotros teníamos permiso para llevar lunas polarizadas, y el estacionamiento de su chamba (ya que era domingo) estaba vacío.
Apenas ingresamos, cerró todo, me miró fijamente y se quitó la casaca, se fue bajando el vestido, mostrándome su sostén rojo.

- ¿Mi amor? ¿Qué sucede? - Le pregunté tratando de contener las ganas de abalanzarme sobre ella y desvestirla por completo.
- Amor, te quiero dentro ¡Ahora!
Me dió la luz verde, pero yo no traía condón

Qué irónica y oportuna vida...

- No me importa, hazlo. - Me miró excitada, tocándose abajo.
- Como ordenes bombón - Y me derretí al verla en ese estado.


Comencé a besarla con desenfreno en la boca, mordía sus labios intentando apaciguar mi furia, entonces la acosté, y le terminé por quitar el vestido, y liberarle los senos del apretado sostén, entre besos, lamidas y caricias le decía lo perfecta que era, y ella sólo rogaba que me introdujera, me arañaba la piel, incrustaba sus uñas en mi cobriza tez, y enredaba sus dedos entre mis rulos, acariciando mi cabeza, acelerando mi pulso... Me daban ganas de aferrarla a mi con toda mi fuerza, y sin embargo la quería poner más impaciente, le mordía más los labios de la boca, los succionaba, introducía mi lengua desesperadamente y la fusionaba con la suya, hacía que nuestros dientes choquen, y que saboree mi saliva haciéndose miel en ella, mientras que la sobaba allí abajo, y ella se apuraba en quitarse el calzón.
Quería someterla a mis fantasías, volverla presa de mi juego,alimentar su vanidad con mis anhelos, y le susurraba lo hermosa que era, y la rozaba conmigo, y ella sólo comenzaba a perder el aliento más y más.
Y justo antes de por fin complacerla, le dije al oído: "Quiero introducirme cada segundo en tu mente, que me hagas presa de tu locura, que me ates a tu cadera para no alejarme más" y me introduje en ella, y contuvo el gemido tapándose la boca.
Una vez que terminamos, me miró con ojos trasparentes, y me dijo "Te amo", y fue el más profundo que escuché viniendo de ella. Sabíamos que ya no podíamos vivir el uno sin el otro.

Nos vestimos rápidamente, y le dije que yo conducía, ya que le quería dar la sorpresa con el lugar a donde la llevaría.



Mi Bombón (Parte 3)

Se me hizo tarde, me debía duchar rápido.
en pleno baño, mientras el agua me terminaba de empapar, recordé como si fuera ayer, el día en el que Ahlee y yo oficializamos el compromiso.

- Amor ¿crees que tu y yo estaremos juntos por siempre?
- Niccolo, el "por siempre" es un mito
- ¿Hasta morir?
- Quizás...
- Yo quiero pasar contigo el resto de mis días, y cada segundo respirar de ti, conocer cada lunar, y escribir un verso a diario sobre tu piel. Quiero amarte más, hasta ya no saber si tanto amor puede caber en mi.
Entonces me arrodillé, y tendí mi mano para alcanzar la suya y ponerle un anillo, por el cual ahorré mucho (jamás me arrepentiré de ese putísimo extremadamente caro diamante)
Ahlee, me miró fijamente...
- Te amarrarás a una loca ¿lo sabes no?
- Entonces debes meterme a tu manicomio de una vez
- Acepto llenarte de besos, acepto encerrarme contigo en mis estúpidos sentimientos, acepto que me ames, para poder amarte, y acepto amarte para que me ames más y más y más...
- Te amo más de lo que piensas mi bombón
- Pero yo te gano por mucho - Y me sonrió dulce, con ojos drogados de un éxtasis sentimental que yo también compartía en esos momentos.
Y nos besamos tan rico, y esa noche no fue sexo, fue amor puro, expresado en cada caricia y cada beso.

Volví de mi recuerdo, fue tan bonito sentir que cada hora que pasaba, era una hora más cercana a tenerla mía, en todo sentido, poder decir que era mi esposa.
Nunca me habían entusiasmado las bodas ni las formalidades antes, pero simplemente cuando el amor te golpea tan fuerte, lo único que quieres es hallar todas las maneras para afirmarlo, y lo mejor del caso era que ella y yo pensábamos igual, estábamos en contra de las falsedades de la iglesia, y por eso nuestra boda sería en la playa (civil), sería perfecto, todo perfecto.

Me cambié rápidamente y fui en taxi hasta su trabajo.

domingo, 7 de octubre de 2012

Mi Bombón (Parte 2)

Nos fuimos de la reunión de Mathew, en realidad ni siquiera habíamos planeado ir, pero la insistencia de Pam (la mejor amiga de Ahlee), nos había hecho levantarnos y cambiarnos.

Yo hubiera preferido seguir acostado en el departamento, al lado de mi gorda, viendo la maratón de resident evil.

Pero Ahlee no le podía fallar a Pam, jamás le fallaba, pues eran "hermanas", ambas de la misma edad, con los mismos pasatiempos, he incluso si no me equivoco, hasta compartieron enamorado un tiempo.
En fin, felizmente ya nos íbamos. Uno de los motivos más grandes por los que quería volver a casa era que "ya me tocaba". Mi bombón se la había pasado trabajando mucho las últimas dos semanas, al igual que yo, y sólo volvíamos a dormir, extremadamente cansados, pero hoy era el día, un sábado retornando a casa a la 1:00am era ideal.

Ya me imaginaba sus besos por todo mi cuerpo, y su lengua jugando sobre mi piel.

- ¿Gordo? - Me hizo reaccionar de mi trance sexual.
- Dime bomboncito
- Las llaves, amor.
- Oh aquí tienes - Y al meter la mano a mi bolsillo para sacar el llavero, halé el juego de llaves y salió volando un condón.
Ahlee se quedó mirando el paquetito negro en el piso, y después me miró a mi.
- Eres un pillín amor. - Dijo, tocándome el pecho.
Le sonreí dulcemente, ella abrió la puerta del departamento, y me jaló de la camisa. En su mirada veía un alma salvaje, desesperada y sedienta de lo mismo que yo. Juro que con ese vestido que se le pegaba tanto a sus gloriosas piernas, y con tal trasero que tenía (sus horas en el gimnasio la mantenían muy deseable), hacía que yo me volviera loco, además ese escote, y su sonrisa tan dominante y tierna al mismo tiempo, terminaban por aniquilarme. Ella era mi infierno en pleno cielo. 
Pasó lo que tenía que pasar, y no pienso entrar en detalles. Sólo diré que fue: riquísimo.
Mi Bombón me dejó el desayuno preparado, y se fue a su oficina, aunque era domingo, sus últimos proyectos de publicidad con una marca de ropa deportiva, la tenían tratando de sacar tiempo de donde podía (en éste caso incluso de nuestros intocables fines de semana), y yo tenía que esperarla viendo fútbol, "rascándome las bolas" y "chorreado en el sofá". Dijimos que almorzaríamos juntos, así que la planeaba llevar a un lugar único, aún no creía que iba a ser mi esposa en tan poco tiempo, y quería que lo que quedaba de nuestra etapa de "novios" fuera especial...

Para enamorarla aún más antes del gran día.

sábado, 6 de octubre de 2012

Mi Bombón (Parte I)

Sencillamente ella volteó, y me miró fijamente sin decir nada más. Sonreía tan sexy, tan aparentemente inocente (pero yo sabía que esa mini la delataba), estaba algo ansiosa, pues me comía con los ojos, se mordía el labio inferior, y cada que podía me daba la espalda, y sacaba culo.

yummy... 

¿Acaso esa escena era muy sexual? 
Me compuse, y le desvié los ojos, volví a ver a mi novia, Ahlee, tan gloriosa en su pequeño tamaño (de proporciones perfectamente divinas, de cara angelical, y sonrisa cautivante). Yo estaba completamente enamorado de ella, no la cambiaría por nadie, y pensándolo aún mejor, su físico sólo era un plus, ya que lo que te engatusaba era su personalidad (era como si me absorbiera sin hacerlo evidente, como si su modo despreocupado de amarrarme a ella y tenerme completamente bajo su puño autoritario, fuera tan sutil, que casi ni yo podía notarlo, simplemente jugaba con mi cabeza, y eso me encantaba. Ella era perfecta)
Y de la nada se acercó la chica de la mini, se presentó con descaro: "Hola, soy Mariana, tienes un novio muy lindo, Ahlee"
No sabía que Ahlee la conocía, eso me puso nervioso, pues le miré el culo evidentemente durante casi cinco minutos.

Ni se le ocurra coquetearme delante de mi bombón...

"Lo sé Mariana, mi novio es perfecto ¿no es así? nos vamos a casar en un mes ¿puedes creerlo? No te preocupes, te invitaré a mi boda, pero por favor, no vayas con esa falda, es decir, querida... deja un poco a la imaginación ¿nunca tan corriente no es así? de todas formas, estás preciosa, pude ver tu calzon de gatito cuando te agachaste ¡qué hermoso! mi hermanita menor tiene el mismo en color fucsia."  - Respondió Ahlee

Ja ja ja, la dejó muda ¡Esa es mi bombón! 

Mariana no supo qué decir, sólo sonrió algo incómoda y se alejó, tirando un poco de su falda hacia abajo.

- Amor ¿Qué fue eso? - Le pregunté
- Sólo la ponía en su lugar ¿Crees que no la vi mostrándote todo su culo?
- Eh...
- No te preocupes amor, ya no lo hará - y me mando tres besitos volados cortitos, con una sonrisa de seguridad y auto-confianza tan grandes que llegaban a ser incluso soberbias, pero eso me encantaba. Me tenía a sus pies.

miércoles, 11 de julio de 2012

Hoy prometo ser todo lo que pueda ser si me permites serlo contigo.


Y no, el título no es un trabalenguas, menos una cursilería o un piropo del montón, es la promesa más estúpida que he podido hacerme, y la cual cumplir ansío. Aquella que es el regalo que quiero que tomes con el higado como el alcohol, y como la electronica acelerando progresivamente tu corazón.
Pues quiero quererte sin cuenta, no sesenta, no cien. Sin cuenta e infinito. Y besarte el mismo número de veces con delirio. ¿Sabías acaso que tus besos son como miel? Sin afán de sonarte dulce, y sin embargo nunca me empalagas, pero sí me dejas mareada, pues vienes con efecto aditivo, y sabor a suspiro.
Deseo llevarte al límite entre la razón y la locura, como si quisiera confundir la realidad con sueño, ese punto entre el dormir y el despertar, donde aún recuerdas todo lo que soñaste, allí mismo crear mi mundo contigo, y quedar atrapados desafiando el infinito.
Ojalá yo tuviera siempre la última palabra, así jamás dejaría que en una guerra de "Yo te quiero más" me ganarás, y yo sería quien diría el último sueña conmigo cuando vayas a dormir, además te podría callar cuando comienzas a pelear afirmando que tu me extrañas más, y eso ¡jamás!
Y así es o sería, si mi promesa no se torna lejana, porque las ganas no me faltan, y cada día crecen más con ese vicio de hablarte 24/7, o ese impulso de quererte sofocar de dulzura, o eso que me incita a ahogarte de romanticismo, a amarrarte a mi cintura y hacerte esclavo de mis besos.
No pretendo que entiendas, sólo intenta comprender,quiero formar parte del círculo vicioso de tu genio, que comience con tu felicidad, y termine con tu amargura; Para ser el trago dulce que elimine el sabor amargo, que te haga volver al inicio perfecto, que te enseñe a sonreír tus lagrimas, que te embargue de risas y locura, que te saque de quicio, y ate tu libre albedrío a decidir seguir dando vueltas en aquel círculo.
Hoy prometo ser todo aquello que pueda llegar a ser si lo soy contigo.

viernes, 29 de junio de 2012

El egocéntrico.

Era un hombre excitante, sublime, diferente.
un hombre que me engañaba con palabras, que me hacía sudar con caricias inventadas por su ego, por el único motivo que lo impulsaba: estrangular mi corazón.
Me decía que si fuera vanidad, me amaría más que a su reflejo (y sonreía), que transformaría el agua del mundo en miel, si yo quisiera que los tragos amargos de la vida fueran dulces (y besaba mi mano), que si pudiera olvidar todo lo aprendido en sus días, lo haría, y así tener más espacio en su cabeza para pensarme (y me miraba fijamente), que si los errores sumaran belleza, yo sería terriblemente fea (y reía), que si lo absurdo valiera dinero, el estuviera millonariamente enamorado (y me acariciaba), que el sol sólo sale porque yo abro los ojos todas las mañanas para mirarlo (y rozaba mis parpados con sus yemas). Así me enamoraba, así él se enamoraba. Hacía crecer su vanidad con palabras, me hacía caer en su juego con poesía barata ¿Y qué más da? Su sonrisa era lo que al final me hipnotizaba. Carajo, estoy enamorada.

domingo, 24 de junio de 2012

Ella.

Todo lo que haré ¡y qué no haré! por intentar gustarle.
Yo, a la vida (que usa el artículo LA porque pertenece al género femenino, es: caprichosa, sensible, jodida, complicada, imponente, y dramática) Toda una mujer, destructivamente perfecta; y yo, yo... lesbiana, porque me encanta ella (la vida), y quiero encantarle.
Y ya he superado la etapa de los hombres (sí, ya le he echado tierrita) a la virilidad (extrema simplicidad, orgullo y pendejadas) ya no más; después de mi último amorío con el destino (insensible, cambiante, indeciso) sí ÉL, me hizo querer olvidar a todo (y cualquier) representante de su género (idiota=hombre) y buscar más allá, sé que tal vez me voy al peor lado, pues las mujeres son un nudo en la garganta, por no decir un enredo, una patada, una puñalada, un dolor de cabeza, un suicidio, etc.
Pero poniéndose a pensar, el hombre perfecto, sólo puede ser una mujer (porque la más grande abominación en cualquier lenguaje, es colocar la palabras hombre y perfecto, seguidas) es obvio que el hombre perfecto es un mito, más falso que papa noel, el yeti y el cuco juntos. Por ello, me empecino (de hoy en adelante) a gustarle a La vida, ella, preciosa. Me tiene LOCA, y eso que dicen que con los años se pone mejor (no sé si sea cierto, tampoco quiero esperar hasta arrugarme para averiguarlo) sólo quiero gustarle hoy, y todos los hoy que le siguen... pero ¿cómo hacerlo? si ella no se fija en nadie, y se fija en todos.
Es la amiga comunitaria, la solidaria, la regalona (te da y te quita) la que se burla con chistes de ironía y sarcásmo (al menos no con chistes estúpidos como los de ellos) tan pícara, tan sublime, tan risueña... ¡Qué lío! no tengo ni la más mínima idea.
¿Se puede conquistar a la vida? toda una señora, toda ella, y yo, una más de sus fans, y me duele reconocer que me tiene a sus pies, quiero respirar, y vivir de su ser. Lo único que me queda es vivir para conquistarla, rogando porque no se me adelante la otra lesbiana, mi rival (La muerte) que se muere por ella también, es tan celosa que mata a todo aquel que quiera conquistarla, y ella, La vida (toda una pacifista) no hace nada, y creo que más que otra cosa, es porque La muerte también le encanta.
Mejor me rindo...
creo que los hombres son lo mío, lo buscaré a él, a mi destino.

jueves, 29 de marzo de 2012

Gira.

Porque deberías abrir tu cerebro y llenarlo de positivismo, de arte y literatura. Dejar de lado lo frívolo y superficial para enfocar tu mirada en relatos y poesías, en pinturas y esculturas. Olvidar usar las manos para golpear y usarlas para dibujar, escribir y tocar instrumentos. No tener los pies sólo para caminar, sino para danzar, para escalar, para saltar. Desperdiciar alegría y ahorrar enojo. Derrochar vibras y escatimar en los prejuicios. Ser tu y ser otros... porque un sólo punto de vista no te debe de limitar ni anclar a no comprender lo que afuera te espera.
Es normal tener miedo a cambiar, pero si no empiezas por ti, entonces no quieras que el mundo a tu alrededor gire de manera distinta. comienza por girar tú del lado contrario. 

Lo que tú me das

Me encanta lo que te cubre, me hace sinestésica.
Escucho tu nombre y al verte saboreo miel,
es como si flotaras en una burbuja eléctrica
observo cintas de colores envolviendo tu ser.

después me vuelvo ciega, según dicen...
no veo más allá de ti, lo que te rodea no me importa
olvido todo aquello que alguna vez quise
tu eres lo único que quiere ver la lente de mi cámara.

no puedo evitar sonreír,
cuando te enfoca sobre mi mirada,
y todo lo demás se ve borroso
pues tu quedas al centro de mis fotografías
en función retrato, en primer plano.
y ahora hasta el suplicio se ha transformado,
se hace sutil aunque esté presente dilatando
cada herida que abres en mi corazón
que se confunden, que ya ni se notan,
por tantas cicatrices que haz dejado con los años y el dolor.

En aquel lugar

En donde mis palabras se sumergen inconscientes, hipnotizadas por las bellas sirenas de tus fantasías que me guían a la atlantida de tu vida, a hundirme, a perderme por siglos en tu realidad tergiversada, en tu ausente existencia, en lo glorioso de años pasados... en lo vacío de la esperanza de traerte de nuevo a la superficie de nuestros sueños sin realizar.

En donde ya parece no quedar vida, sólo burbujas de agua gris, sólo aire atrapado en cavernas causadas por tus explosiones internas, por todo ello que suprimiste cuando debiste aceptarlo, por todo aquello que debió brillar a la luz del sol en vez de ser ocultado atrás de tu luna.

En donde me extirpas los tímpanos, y me llenas la boca de miel, sólo para mantenerme sorda ante tu estupidez y con la boca sólo llena de dulce para alimentar tu ego. Incrustada entre las maderas rotas del barco de nuestro porvenir y sangrando cada gota que prometiste hacer correr por mis venas, tan rápido, que la adrenalina se quedaría corta ante tu efecto.

En donde olvidaste todo lo que un día quisiste, y donde me llevaste a Paris sólo en ironías y sarcasmo. Allí, justo donde al dolor lo nombraste felicidad, y al cielo lo trajiste abajo, sin ángeles, sin magia, sólo para alimentar tu supremo poder, sólo para que tus nervios se avivaran y electrificaran tu nuca, mandando aquellos mensajes a tu cerebro que tanto te gustaban: "todo lo puedes, todo lo eres" era lo único que escuchabas.

En aquel lugar en donde todo se volvió de color a gris, allí te esperaré. Llevaré mis acuarelas y un pincel. Trataré de rescatar lo que queda de tu alma, trataré de rescatar lo que queda de mi esperanza.

sábado, 3 de marzo de 2012

No planees tu vida.

Esta vez quería que fuese diferente, que el sueño no se vuelva ni lejano, ni demente... que se mantenga lúcido, razonable y cercano a mí. ME CANSÉ DE PERDER, no me quiero conformar con existir, y dejarme llevar por una corriente ajena, hacía la desembocadura de un mar de llanto; Yo quiero comenzar a vivir, a reirme o llorar de mis errores, pero como dice Albert Espinosa y aquí lo cito: "Rompí a llorar. Me encanta esa expresión. No se dice rompí a comer o rompí a caminar. Romper a llorar o reír. Creo que vale la pena hacerse añicos por esos sentimientos". vivir de extremos, no quiero quedarme en la tranquilidad, atrapada en una rutina monótona, no quiero sentirme segura, sobre-protegida en mi burbuja. Necesito de sentirme en el límite, arriesgar lo que tengo pegado al suelo por conseguir un poco de nubes y estrellas mientras intento aprender a volar. Cantar, y gritar sin temores todo lo que pude susurrar cohibida por mi timidez, dejar de lado mi piel para suplantarla por una capa de deseo e ilusión ¡Y QUÉ ME IMPORTA A MÍ SI ME LLAMAS ILUSA! Si pierdo la ilusión, entonces caeré en lo bajo de no luchar por nada, de no tener metas, de olvidar lo bonito que se sentía creer en algo.
Así que: Vivir, y el resto... el resto no importa, no me gusta pensar en la muerte, y aquí lo acepto: La odio, la detesto, me da miedo, tiemblo, lloro y me quiebro. Es por eso que prefiero limitarme a lo que puedo discernir entre la realidad y el sueño (mi "ahora",lo más bonito que puedo recordar que tengo) lo más mío.
Romperé a vivir, aunque esa expresión no exista... Nadie es quién como para decir que algo existe o no, nadie es nada como para decir qué esta bien o qué esta mal, así que SÍ, romperé a vivir, por que ¡sí que vale la pena hacerse añicos por la vida! y yo quiero vivirla antes de que ella me recuerde que el tiempo pasa rápido, sin consideración, sin importarle que a veces desearía ¡cuánto desearía! que se quedara estático por un momento, pero bueno, "el momento" también le pertenece, así que te imaginarás que no pretende parar, pues maneja el futuro a su antojo, lejano, cercano, como el lo desee ver... Yo por mi parte prefiero quedarme con mi presente, y aferrarme a lo que tengo por hacer, paso por paso, sin proyectarme, porque ¿planear mi vida? JA JA JA, deja que me ría de nuevo de lo que acabo de decir... ¡JA JA JA JA!




lunes, 27 de febrero de 2012

Un extraño sueño.

Tuve un sueño muy extraño.

Soñé que amaba a una mujer, y no, no era aquel amor que sientes hacia tu madre o hacia tu hermana o tu tía o tu mejor amiga, era un amor con ilusión y pasión y desenfreno.

Soñé que amaba con locura a una mujer.
Íbamos las dos en un bus rumbo a un lugar que no recuerdo (es un poco borroso) pero lo que si me percaté es que subíamos por cerros, y el escenario era bello, rústico, con casas de barro y tejas.
De pronto ella volteó a reclamarme... que no luchaba por ella me decía; que no bastaba
con lo que le demostraba; Yo me paré sobre mi asiento y mirando hacia el fondo del bus, le grité a todos los pasajeros "ella es la mujer a la que amo, yo la amo, ¡YO LA AMO!" Nadie dijo nada, y simplemente me volví a sentar... la tomé de la mano y le volteé la cara hacia mí (estaba mirando por la ventana ya que se había avergonzado con mi gracia) Le dije mirándola fijamente a los ojos : "Tu eres mi vida, tu eres lo único bueno de mi", me sonrió, ella tan hermosa...
su piel pálida de color casi blanco que parecía porcelana, su cabello negro como la noche, su nariz tan respingada y su sonrisa perfecta... ME BESÓ, sus labios al chocar con los míos me causaron un temblor en todo el cuerpo, "oh por Dios" pensé... qué rico se sentía besarla! sus labios eran calentitos, y suaves como almohadita, así como rozar la piel con seda y morder algodón de azúcar... se movían con tal lentitud que podían calentar los míos y no quería que acabara... la amaba, en mis sueños la amaba.

Me levanté algo extrañada... ¡Qué hermoso sueño pensé!

No me confundió, no pensé en nada más... pues aquel pensamiento dejó en mi lo que se siente en realidad el amor puro y verdadero, sin importar nada más que lo que ambos corazones sienten al estar uno al lado del otro.

domingo, 26 de febrero de 2012

Todo lo que guardo.

A veces me daban ganas de morder metal hasta acabar con mi furia, para después... acostarme en la cama y enrollarme entre las sábanas para pensar en ti, en lo mucho que deseaba arañarte la piel, incrustar mis uñas en tu oscura tez, y enredar mis dedos entre tus rulos, acariciando tu cabeza, acelerando tu pulso... Me daban ganas de morderte los labios, succionarlos, introducir mi lengua en tu boca y fusionarla con la tuya, hacer que nuestros dientes choquen, y que saborees mi saliva haciéndose miel en ti.
Muchas veces tenía ganas de llamarte y perderme en tu voz, dejar que los impulsos me conduzcan hasta tu casa, cerrar todas las puertas y ventanas, amordazarte y someterte a mis fantasías, volverte presa de mi juego, desnudar mis pudores ante tu ego, y alimentar tu vanidad con mis anhelos... y es que tu cinismo me llama.
Casi siempre soñaba con que me desees tanto como yo a ti, dejarte sin aliento por pensarme, que tus yemas quieran la piel rozarme, que tus ojos me desvistan imaginariamente, que quieras como picasso pintarme, y entre tus brazos mecerme, y nunca más alejarte.
Quise muchas veces introducirme en tu mente, añadirte aquella obsesión psico-demente, algo dulce pero malévola, que haga que me persigas a tientas, que me busques en la oscuridad de tus más profundos deseos sin censura, que me hagas presa de tu locura, que me ates a tu cadera para no alejarme más, y bailar al compás de nuestros cuerpos al fusionar.

martes, 31 de enero de 2012

Una sugerencia.

La extraña sensación de que todo esta bien, la calma inusual... la tranquilidad momentánea, el tan peligroso presentimiento de que todo esta demasiado bien como para ser cierto. Eso, aquello que te tumba de dudas ¿Por qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? o un simple ¿Ahhh? en una manera lamentable e inútil en la que intentas regresar y ver qué fue aquello que hiciste muy mal, o muy bien; Los vanos lamentos, tristes y desconsolados de verte perdido en una mentira que te llegaste a creer ¡Qué patético te ves ahora! ¡Qué hilarante! ¡Qué irónico! las barras de tu celda las colocaste tu mismo en tu afán de ser "libre" a tu manera, y aquellos límites de 2x2 en los que te encuentras ahora son tu única conexión con el espacio, con todo lo que te rodea... o rodeaba. Date cuenta, nunca es tarde para escapar, aunque ya la resignación se haya sentado ocupando el lugar de tu valentía, aún hay espacio para un poco de fe, siempre hay espacio para ello (que no existe) siempre hay lugar para soñar lo que no hay, y vivir lo que fue; Sin embargo ya no habrá lugar para soñar lo que puede haber, ni vivir lo que será si es que no escapas de tu mente, lo único que te ata al lugar en donde estas, en donde sufres, en donde te lamentas sin motivos, o con más motivos de los que podrías contar con todos tus dedos. Intentarlo no es algo que sea imposible, pues aunque si hay cosas imposibles, esta no es una de ellas... puedes llegar a escapar si lo intentas, ya no hay más que perder allí adentro, pero sí hay mucho que perder acá afuera... tu decides, perder lo que tanto desprecias o luchar por lo que tanto anhelas ¿Qué fácil te la pongo no? fácil es decirlo, a ver... ahora hazlo.

martes, 3 de enero de 2012

Nada que perder.

A veces intentamos muchas cosas para ser felices, así como creer más... incluso si nunca antes hemos creído. Solemos aprender a hacerlo e inventar la fe y esperanza suficiente como para entregarnos, rogando interiormente no equivocarnos... mas, la mayoría de las veces recibimos sólo malas nuevas, y terminamos por renegar de nuestros caminos, de nuestra vida, de nuestra existencia... de "¿Por qué caigo siempre en el mismo hueco?" aquella debilidad sutilmente escondida en cada uno de nuestros talones, aquel punto exacto en donde nos tropezamos y tocamos suelo, ahí... justo ahí, es dónde siempre tendremos que estar vendados, que usar refuerzos, que andar con cautela... pues en cuanto menos nos percatamos ya hemos vuelto a caer, y la herida aún no cicatrizada se incrementa, y el dolor se intensifica... perdemos contacto con la realidad y comenzamos a bacilar, y justo en aquel límite es cuando llega ese vago pensamiento que nunca pensamos se cruzaría por nuestras mentes "ya no tengo nada que perder", pero por supuesto que tienes algo que perder... A TI, sin embargo ya quedaste en segundo plano, y aquello más importante, aquello en lo que creíste, lo que amaste y por lo que fuiste... toma el primer puesto en tu existencia... y ya no queda más, pues sacrificar es la única opción, y quedas tan absurdamente imbécil como la primera vez... aquella primera vez en la que quisiste ser feliz, en la que comenzaste a creer... sólo que esta vez ya no hay más vida para volver a caer. Piénsalo de este modo... si mueres, al menos algo bueno hiciste, si total... "ya nada perdiste".