miércoles, 21 de noviembre de 2012

Mi solución

Me recosté, con los ojos bien abiertos. Mis pupilas estaban dilatadas, intentando, no, prácticamente rogando poder ver un poquito de lo que todos hablaban, aparentemente era algo grandioso llamado Solución. Así que apagué las luces e intenté descifrar mis problemas en la oscuridad, para así poder "ver" la solución.
Y carajo, allí estaba yo ¿tan estúpida me veía? Parpadeaba una y otra vez a ver si así mi visión se aclaraba pero era inútil, y mis problemas seguían absurdamente grandes, es más, parecía que crecían los bastardos.
Me puse mis lentes para la miopía y seguía sin ver nada. Me cansé de intentar y simplemente cerré mis ojos para pensar en darme por vencida, sin embargo surgió una visión en mí que me proyectaba todo lo que había logrado, y cómo jamás me había rendido. Entonces la vi, vi mi solución con los ojos cerrados... Jamás darme por vencida.

No hay comentarios: