miércoles, 7 de noviembre de 2012

Mi Bombón (Parte 8)

Salí en el vuelo más próximo, estaba asustado, apenas llegué logré hablar con mi padre, quien me aclaró que no tenía cáncer, si no un tumor benigno según los resultados. Fue un gran alivio, mi madre se puso muy feliz al igual que yo.
Me quedé unos días fuera de casa, y lejos de Ahlee, pues quería pasar más tiempo con mi padre, quien pese a todo, estaba algo nervioso por la operación que le hicieron para extraerle el tumor.
al culminar la semana, retorné justo para el sábado por la tarde.
Llegué sin avisarle a Ahlee, apenas entré vi manchas de pintura escalones arriba, así que subí al cuarto, Ahlee estaba tendida en la cama, viendo el techo, subí la mirada y me encontré con estrellas dibujadas, y una luna preciosa.

- ¿Amor? ¿Qué es todo esto?
- Ven amor, échate a mi lado.
Me aproximé y me tendí en la cama al lado de mi bombón.
- Me alegro que mi futuro suegro esté bien, Nicco.
- Sí amor, nos dio un gran susto a todos.
Y hubo un silencio mientras Ahlee miraba muy concentrada las constelaciones que pintó.
- Gordo ¿ves eso?
- ¿Qué amor? 
- Esas tres estrellas alineadas
- Sí bombón, son las tres marías ¿no?
- Sí, tres...
- ¿Qué tiene?
- Dicen que tres es el número perfecto. No dos, sino tres.
y tomó mi mano, y la puso sobre su vientre. 
Debo decir, que juro por Dios, en aquel momento sufrí un microinfarto, un shock emocional, un lapsus nervioso, un ataque de pánico, pues no podía concebir la idea de la sospecha que creó en mi, Ahlee.
- ¿Qué sucede Ahlee?
- Estoy embarazada.
La miré, sin saber como reaccionar, ella notó mi expresión, y me miró desconcertada, y después de cinco eternos minutos de un silencio incómodo por fin rompió el hielo.
- Te amo
- Yo te amo más
- Te la creíste JA JA JA
Y juro que ese "te la creiste" me devolvió el alma al cuerpo. 
- Ahlee, no me hagas esas bromas aún
- Ja ja ja, pero en parte es cierto, lo del número tres, quiero adoptar un cachorro.
BIEN CARAJO, un cachorro... ufff, de la que me libré.
- Claro amor, podemos adoptar o comprar un perrito si eso gustas, aunque sería una gran responsabilidad.
- Lo se gordo, ya veremos.

Se sentó encima de mi pecho, me colocó sus senos en el rostro y me dijo: Kim y Khloe te extrañaron amor. Yo sólo me reí, y presioné su senos con ambas manos, los masajeé un poco, y le quité todo obstáculo entre su piel y la mía.

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