viernes, 28 de enero de 2011

Morí.

Iba caminando tan segura de mis pasos, la acera estaba mojada, y ni siquiera me importaba resbalar repentinamente por los charcos de lluvia bajo mis zapatos de taco nº 10. La noche parecía misteriosa, como si me estuviera guardando un secreto, como si quisiera que yo no esté preparada para lo que me depararía el futuro, mas no quize seguir indagando sobre aquella suposición, y decidí sólo continuar dando pasos firmes a ningún lugar. El cielo me abrumaba, estaba tan bello, de un color negro azabache, con varias diminutas estrellas esparcidas como si alguien las hubiera arrojado despreocupadamente, con una luz deslumbrante en cada una de ellas; Prendí un cigarro, sólo para pasar el rato, no tenía que llegar puntual a ninguna parte, ni preocuparme por nada más, era algo un poco muy satisfactorio el tener una "vida" para mí, todo había cambiado desde aquel día, que prefería no recordar. Seguía caminando, y los faros de la avenida parecían volverse más altos y tenues, el ambiente iba siendo sumergido en la oscuridad, y mis pasos empezaban a hacerse vacilantes, de pronto caí en la cuenta de que no tenía donde dormir, pues ya no podría dormir; tampoco tenía a quien llamar, o a quien amar; y la noche ya no parecía reconfortante, todo se tornó bipolar, todo cambió, todo tenía doble cara, y yo comencé a preocuparme por lo que me esperaba. Mis pasos se aceleraron junto con mis latidos, y el viento tiraba mi larga cabellera hacia atrás, me ardían los ojos y automáticamente comenzaban a lagrimear, tenía miedo; en aquel momento no aguanté más y me senté en medio de la pista, los carros pasaban y pasaban sobre mí, a través de mí y no sentía nada; recordé lo bueno que fue vivir... y lo patética y sola que me sentía ahora que había muerto, no sabía nada más, no tenía a donde ir, era simplemente energía atrapada en este mundo, ni siquiera sabía si iba a poder recordar lo que me ocurriera o lo que me ocurrió. Me paré, volví a la vereda, prendí un cigarro, y seguí caminando, tan segura de mis pasos, la acera estaba mojada, y ni siquiera me importaba resbalar repentinamente por los charcos de lluvia bajo mis zapatos de taco nº 10...

jueves, 27 de enero de 2011

Todo vale.

Porque se vale todo cuando se trata de tí, y no me importa si es absurdo, si lo consideran estúpido, si quedo en ridículo, si peco de inocente, si lo que trato es indebido o indecente, si no me correspondes o si quedo perdida en la soledad con tu recuerdo como cura y enfermedad.
Porque todo vale si se trata de verte de nuevo, tu sonrisa tan pícara, tus ojos tan coquetos, con una mirada que quiere aparentar ser ilusa, tus gestos inigualables, tu manera de bailar, de hablar y ponerte serio después de soltar una risa demencial, como actúas sin pensarlo dos veces, como respondes ante preguntas incoherentes, como afrontas los problemas de forma tan "abesada", y como te mandas con todo antes una propuesta un poco extraña.
Porque vale lo que sea por que me quieras, porque te importe, y me hables porque lo necesites, y me sientas hasta en el mínimo latido, y quieras que nuestros corazones se eclipsen, y sientas lo que yo, y la respiración se entrecorte en el silencio, haciendo que nuestros suspiros embarguen el momento, y que la mutua atracción nos embriague hasta el sueño, en el que sigamos juntos a pesar de cualquier acontecer, que no importe si no duermes hoy sobre mi piel, porque lo que siento por tí podría llegar a ser tan agudo que aun así estés tan lejos, pueda sentir que rozas mi mejilla con tus labios en pensamientos.
Porque vale lo que te plazca por una hora a tu lado, sintiendo que puedo recordarla así de nitido otros mil años, y fingir que no me duele que nunca sientas lo que yo, y mentirle a mi alma para que pueda encontrar consuelo, y tratar de ser alguien más para que me consideres con el tiempo, aunque las horas me taladren el cerebro cada que pasen, ya le agarré gustito a la espera para poder mirarte, así pienses que no es por tí por quien respiro, así nunca descubras que eres tú el que me quita el aliento, no me importa que sepas más, simplemente me conformaré por saber que miramos las estrellas en el mismo lugar, aunque no sea contigo con quien precisamente pueda estar, pensare que es tu pecho sobre el que reposa mi cabeza al su estomago acariciar.

domingo, 16 de enero de 2011

Por eso escribo.

- ¿Por qué escribes?
- Precisamente por momentos como éste.
- ¿Qué momentos?
- Cuando no hay con quien hablar, o más bien a quien le interese entender lo que hablo, mucho menos lo que siento.
- Te sientes ajeno.
- Me siento extraño, casi camaleónico, cambiando constantemente, tratando de hallar el color de mi verdadera piel.
- No puede ser tan difícil...
- Lo es, y es más difícil aún no pensar en ello, no preocuparme como todos lo hacen, ellos simplemente se preocupan por vivir, y yo vivo preocupandome.
- Tienes que relajarte.
- Por eso escribo.
- ¿Escribir te relaja entonces?
- No, escribo justamente porque al abrirme ante la gente y contarles cosas como ésta, me responden con un : "Relájate"
- Escribes por gente como yo...
- No, escribo por gente como yo.
- No logro entenderte.
- Exácto.

sábado, 15 de enero de 2011

Lo intenté.

Hoy intenté escribir sobre muchas cosas: Un cuento, tal vez una novela... ¿Otra?, un poema, una improvisación, un relato; NUNCA terminé por decidir, o más bien por inspirarme ¿Sera que el sol me abruma a tal punto de hacerme perder la imaginación? Pues es algo poco probable, el verano en serio me gusta más que las otras estaciones, lo que creo probable es que me distrae a tal punto de hacer pasar sutil a los pensamientos creativos por mi costado sin siquiera percatarme, pues ¡NO MÁS! Es por eso que decidí a como de lugar, sentarme, colocar las yemas de mis dedos sobre el teclado y obligarme a escribir ésto, que por cierto... al menos está dando algo de resultado, ya que mínimo está haciéndome pensar en intentar comenzar alguna historia, puede ser ¿No es así? que de pronto me ilumine, que los rayos del sol se colen tan profundo en mi cerebro que algún rincón resulte alumbrado y ¡ZAS! se me ocurra lo que sea, si no, lo único que me queda sera mentir, y créanme que no me resulta sencillo, ustedes pensaran que crear y mentir es lo mismo, sin embargo no es así, por lo menos no para mí, NO PUEDO MENTIRME, mucho menos fingiendo que en éste preciso momento estoy inspirada (pues no es así) sólo trato de vacilarlos un poco, queriendo que piensen que éstas palabras tipeadas juntas son armoniosas y bla, bla, bla. Como sea, acabo de ser vilmente sacada de lo poco que estaba logrando hundirme en éstas palabras (sin intención del intromisor) y ahora perdí el hilo y temo que debo de terminar abruptamente éste... ¿Cómo decirlo? breve fallido intento de inspirarme, aunque seguiré llendo a la playa a pensar en gaviotas viendo el mar, intentando cogerme de algún extremo de soga mental, para ver si al tirar de ella puede resultar que al otro extremo encuentre algo de sensibilidad para conseguir escribir de nuevo, por ahora me conformaré con observar la inspiración y creatividad ajena en la publicidad cotidiana, y moveré mi pedazo de existencia sin rumbo a lo que conozco como mi realidad.

Buenas vibras, buen Karma, y buen cevichito a todos en un día soleado como éste.

lunes, 10 de enero de 2011

Si la vida fuera mi hija

Si la vida fuera mi hija, estaría decepcionada, pues no sólo pasó por la época de la rebeldía y la desorientación, si no que terminó por encerrarse en una burbuja en la que evita que todo lo bueno le suceda. Es el mal karma.
Por el momento no quiere dar la cara, se comporta como una chiquilla engreída, lo único que hace es sensibilizarse por todo ¿no creen que ya es tiempo de que tome conciencia? es decir, no se quedará de brazos cruzados todo el tiempo a esperar que cosas buenas le sucedan, tiene que salir a aprender a vivir, pues si no sería muy difícil continuar, mucho más en éste mundo que no se preocupa por nadie en específico, sólo está allí, y los demás son los que le dan continuidad a las cosas, y precisamente porque aquellos "demás" son mayoría, si la vida fuera mi hija, le enseñaría que no se fíe de ningún "demás" que quiera influenciarla, que no siga lo que todos hacen, que se case con su destino, y si quiere triunfar: ¿Por qué pasar desapercibida? ¿Por qué ocultarse bajo la sombra de alguien más?
Si la vida escuchara, le diría que la amo, cada gesto, cada sorpresa, cada golpe que me da, porque sé que luego y siempre estará para hacer que los que me aman cuiden de mí; aunque ella parezca ausente, su energía es la que me mueve. Es el buen karma.
Si la vida fuera mi hija, le diría que vivir no es sencillo, pero si haces el esfuerzo, quizás encuentres una manera que se adecue a tí y vivir se convierta en tu cielo.

miércoles, 5 de enero de 2011

Quiero suicidarme de nuevo.

Si vuelvo a escribir de suicidio.
Si vuelvo a escribir de muerte, no es porque quiera morir, es porque simplemente no hay otra forma de hacer que la vida pueda entenderme.

Mi mundo se esta convirtiendo en gris, soy feliz, por fin encontré mi rumbo, pero parece que no lo entienden, dicen que he cambiado, creen que no soy la misma, pero aquí estoy, soy yo... y lo grito, lo digo, lo reclamo, pero parece no importarles lo que hago, ellos no saben que sacrifico muchas de mis cosas por que los amo, no saben que allá afuera pongo en práctica todo lo que me enseñaron, hago respetar lo que creen y por ende yo creo, me cuido y los recuerdo; Pero es que son acaso seres extraños a mí? serán ajenos a mis sentimientos? totalmente desconocidos de lo que pienso?, Y cuando no hablo y sólo asiento con la cabeza creen que soy la mejor persona, que he tomado el rumbo de nuevo, que debe ser así; Y cuando hablo, levanto mi voz, tengo un punto de vista y opinión, me opongo y lucho creen que soy otra, creen que me perdí, no sé como seguir; Mi voz quieren cambiar, no me dejan liberarme de la prisión existencial, creen que todo lo que hago esta mal.

Si vuelvo a escribir de suicidio es porque hoy suicidaré mi personalidad.
Si vuelvo a escribir de muerte, es porque quiero que mi alma muera, porque simplemente no hay otra forma de ser feliz y que ellos lo entiendan.

sábado, 1 de enero de 2011

Ciega.

Hoy encontré la felicidad en una sonrisa

de un niño que volteó a mirar

a mirar el rostro demacrado que tenía

a alegrar a un alma perdida

hoy encontré el sueño en un abrazo

uno que siempre estuvo ahí esperando

a ser recibido entre mis brazos

a ser acogido en mi regazo


y que ciega me encontraba

en en este mundo de luces

que nisiquiera notaba

que apagaba evitando que me alumbren...


Hoy encontré la felicidad en una caricia

de mi madre al rozarme la mejilla

mirando el semblante patético que tenía

quiso darle esperanza a un alma dolida

hoy encontré la ilusión en una mentira

una que siempre estuvo ahí escondida

esperando a ser descubierta por mi agonía

a ser acogida por mi resignación sumisa


y que ciega me encontraba

en en este mundo de luces

que nisiquiera notaba

que apagaba evitando que me alumbren...