lunes, 10 de enero de 2011

Si la vida fuera mi hija

Si la vida fuera mi hija, estaría decepcionada, pues no sólo pasó por la época de la rebeldía y la desorientación, si no que terminó por encerrarse en una burbuja en la que evita que todo lo bueno le suceda. Es el mal karma.
Por el momento no quiere dar la cara, se comporta como una chiquilla engreída, lo único que hace es sensibilizarse por todo ¿no creen que ya es tiempo de que tome conciencia? es decir, no se quedará de brazos cruzados todo el tiempo a esperar que cosas buenas le sucedan, tiene que salir a aprender a vivir, pues si no sería muy difícil continuar, mucho más en éste mundo que no se preocupa por nadie en específico, sólo está allí, y los demás son los que le dan continuidad a las cosas, y precisamente porque aquellos "demás" son mayoría, si la vida fuera mi hija, le enseñaría que no se fíe de ningún "demás" que quiera influenciarla, que no siga lo que todos hacen, que se case con su destino, y si quiere triunfar: ¿Por qué pasar desapercibida? ¿Por qué ocultarse bajo la sombra de alguien más?
Si la vida escuchara, le diría que la amo, cada gesto, cada sorpresa, cada golpe que me da, porque sé que luego y siempre estará para hacer que los que me aman cuiden de mí; aunque ella parezca ausente, su energía es la que me mueve. Es el buen karma.
Si la vida fuera mi hija, le diría que vivir no es sencillo, pero si haces el esfuerzo, quizás encuentres una manera que se adecue a tí y vivir se convierta en tu cielo.

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