viernes, 25 de noviembre de 2011

Somos bandera.

Eres color blanco y yo rojo,
así como la patria y la bandera,
somos fieles ante cualquier guerra,
somos leales en el tiempo
e inquebrantables sin temor a lo incierto.

No me importa si mañana eres azul o verde,
amarillo o marrón, yo te quiero de todo color,
y tu esencia blanca ya se quedó en mí, así como cuando te conocí
no interesa cuanto tiempo pase buscandote
porque sé que siempre querrás ser encontrado si se trata de mí,
no tiene importancia cuanto tiempo te demores en encontrarme
pues sé que no pararás de buscarme.

Te mereces mucho esta noche,
no puedo decirte cuánto porque no me alcanzarían los renglones,
sólo sé explicar que como tu no hay,
y si me conocer tan bien como lo haces es porque tenemos algo demencial...
Gracias por ser todo lo que fuiste y eres,
gracias por comprenderme y quererme,
gracias por ser blanco para mí, yo siempre seré rojo para ti,
seremos patria, seremos lealtad, seremos la bandera de nuestro lugar especial.

Dedicado a Leonardo Arriaga, uno de mis mejores amigos en su cumpleaños.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Un poco suicida.

Si me preguntan cual es el sentimiento que más me gusta, diría que el dolor, es simple... no tengo más respuesta, el dolor.
Me encanta el ver mis lagrimas chorrear desde mis ojos por mis mejillas, cómo caen color gris mientras me arruinan el maquillaje, adoro ver manchado de rojo mi polo blanco, y cómo la sangre de mis muñecas va fluyendo sin control, nada la contiene, nada puede parar aquel momento en el que se me va yendo la vida... y todo se va viendo borroso, me mareo rápidamente perdiendo el control de mi tiempo, de mi espacio, de mi albedrío, de mi deseo de seguir respirando, luchando, aferrandome a la palabra "existir" que ya no esta registrada más en mi memoria, sólo me quedan vacíos en donde hubo recuerdos, y mal gusto en donde pensé que hubo dulce.
Aquel perfecto momento de destrucción, de observar como mis venas se vacían e ir sintiendo que ya no puedo más retener mis suspiros, aquel exacto segundo en el que estoy en el borde, a punto de colapsar, ese, ese hermoso lapsus de profunda pura belleza en el que pestañear hace la diferencia entre un latido más o uno menos... Pude comprender que no existe ninguna razón por la cual aferrarse, y me dejé... y no vi más.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Aspiro...

Quiero jugar a ser cupido y usar todas mis flechas contigo
Quiero jugar a ser cigarro e invadirte de mi nicotina
Quiero jugar a ser música y zumbar siempre en tus oídos
Quiero jugar a ser un angel y hacer de un milagro tu vida.
Deseo ser luz y alumbrar tu oscuridad
Deseo ser tu meta y alimentarme de tu voluntad
Deseo ser muñecas de porcelana que quieras coleccionar
Deseo ser ese polo que tanto te gusta para tu pecho rozar.
Anhelo poder convertirme en aire y colarme en tu nariz
Anhelo poder convertirme en fantasía y que no puedas dejar de pensar en mí
Anhelo poder convertirme en luna, para llenarte de aquellas preguntas sin sentido por la madrugada
Anhelo poder convertirme en alcohol y embriagarte a mi alma
Ansío volverme energía y convertirme en vibras para cambiar tu rutina
Ansío volverme segundo, para demostrarte que aquella pequeña porción de tiempo puede hacer la gran diferencia.
Ansío volverme suspiro, para poder dejarte sin aliento por cariño
Ansío volverme vela y poder convertir cualquier noche en una romántica telenovela
Aspiro a llegar a ser sentido y convertirme en tu visión, tacto, gusto y oído
Aspiro a llegar a ser emoción para causar en tí diferentes sensaciones que nunca viviste
Aspiro a llegar a ser recuerdo, aquel que te haga llorar y querer volver en el tiempo.
Aspiro a llegar a ser más que todo ello, más de lo que quiero, más de lo que deseo, más de lo que anhelo y ansío.
Hoy aspiro a llegar a ser tu único vicio.

No oir, no decir.

Puede ser simple pensar en la soledad como un consuelo, o una ausencia de lo que no se quiere oir, ni decir; Pero cuando no se quiere ni oir, ni decir nada... ¿Qué queda en nuestra voz entonces? ésta se extingue presa de la confusión, ya que no sabe cuando usar su poderosa potencia para expresar cuánto lamenta el habernos dejado caer tan profundo en lo seductor de la falta de ruido, en la tranquilidad de sólo nuestros corazones latiendo, y así evitarnos el daño que la realidad nos puede causar ¿Somos cobardes acaso? Tenemos miedo de oir, tenemos pavor de decir.

Tu y yo.

Tu y yo nacimos para unirnos, somos angeles que perdieron un ala, y ahora necesitamos uno del otro para alzar el vuelo, para volar drogados de ilusión por el cielo.
tocar las nubes suaves como algodón, dormir encima de ellas viendo las estrellas brillar de emoción al saber que estamos juntos, así como el destino lo escribió.
Tu y yo nacimos para estar juntos, así como el chocolate y la sal, como la manzana y la canela, como el poema y el autor, como Dios y su esplendor, como el vino y la carne, como el te y el limón, como el queso y la miel, como nombre y apellido, como sonido y eco, como canción e inspiración, como locura y demencia, como virus y cura, como arena, mar y sol, como sueño e ilusión.
fusionar nuestros sentidos, sintonizarlos, adherirlos y vivir de las consecuencias, las hermosas consecuencias de unir nuestros caminos, y llegar a un mismo fin, a un mismo inicio ...de escuchar tu voz cada mañana susurrandome al oido.
Tu y yo nacimos para conocernos, y qué bonito se sintió eso. Las mariposas no dejaban de hacerme cosquillas en el abdomen, y tu sonrisa me ocasionaba temblores, tu mirada llegaba hasta lo más profundo de mis temores, eres un vicio que tomó por sorpresa a mi adicción, y la volvió dependiente de su consumo.
Ni la nicotina, ni el alcohol, ni la droga, ni el mismo amor... es lo que pueden parecerse a lo que siente mi corazón ¿Qué locura no? que cada error tuyo, sea para mí una solución; que cada defecto mío, sea para tí la perfección.
Tu y yo somos como una ilusión, como una obra de arte exquisita, como una puesta en escena perfecta, como el ladrón que siempre se sale con la suya, como la tinka que un mendigo se ganó, como las vibras de la atracción, como el día de suerte del perdedor, como las lagrimas del ganador, como el consuelo que en un hombro alguien halló, como el autor componiendo una canción, como un oasis en medio del desierto, como lluvia sobre seco suelo, como esperanza para el ateo, como escuchar el "te quiero" que pensaste imposible de la persona que es tu sueño.
Tu eres mi sueño. Sólo de ti deseo escuchar "te quiero".Pensé que era imposible llegar al cielo sin morir primero... Pero contigo a mi lado, ya vivo a pleno.

Vivir de ti.

Hoy quiero olvidarlo todo y vivir de ti.
Sí, olvidar que te quise, olvidar nuestro alrededor, olvidar nuestros recuerdos, olvidar lo mucho que te lloré, olvidar lo mucho que me detestabas, olvidar las caricias robadas, olvidar que lo nuestro se volvió rutina, olvidar que luchábamos hasta con sonrisas, olvidar que nunca quise de nuevo enamorarme de ti, olvidar que nunca quisiste enamorarte de mi, olvidar que queríamos que los celos nos consuman, olvidar que la venganza se volvió más dulce que lo que vivimos, olvidar cuanto deseaba olvidarte, olvidar tus ojos, olvidar tu cabello, olvidar las cuervas de tu cuerpo, olvidar cada gesto molesto, olvidar que solías reírte de mi, olvidar que solía mofarme de ti, olvidar que no fue sencillo lo nuestro, olvidar cuán difícil se convirtió convivir con tu recuerdo, olvidarte, olvidarme, olvidarnos...
Para comenzar de cero y confesarte que olvidarte y que me olvides sería lo mejor que me podría pasar, así podríamos comenzar de nuevo, y vivir el uno del otro a pleno.
No sabes cuando deseo olvidarlo todo y vivir de ti de nuevo.

Siempre juntos.

Mi saliva se convierte en miel cuando recuerdo tus labios, miel que utilizo para endulzar el té proveniente de mis recuerdos ahogados, sumergidos en el agua de mis lagrimas saladas, saladas porque el azúcar se quedó en tu mirada, proveniente de esos ojos que hipnotizaron mi albedrío, casi como drogado por tu perfecto heroísmo, aquel que valeroso rescató mis instintos, motivando a mis impulsos a actuar sin raciocinio, olvidando pensar, omitiendo recordar e imaginándote perfecto con cada armonioso defecto, tus errores que sólo se sumaron a mis temores y se suprimieron por un eterno segundo de valentía, dejando que se marcharan los límites que nos rodeaban sin que nos diéramos cuenta que entrelazadas nuestras manos ya estaban.

martes, 1 de noviembre de 2011

Ya no sé quien soy.

Hay algo patéticamente gracioso en todo esto...
Siempre pensé que era yo la persona en lo correcto, que de una u otra forma iba a terminar por tener la razón.
Juré que no cometería errores que me desequilibraran, o mas bien que ningún error que pudiera cometer podría sacarme de mis casillas, pero ahora, ahora que lo pienso mejor... qué estúpida persona que soy, qué inmaduro razonamiento que tengo, qué absurda manera de intentar huir de lo que hago mal, o lo que hago muy mal... y qué miedo mi manera de reaccionar.
Me da risa ahora ¿saben?
Siento que no me conozco, pienso que no sé cómo llegué a este punto de mi vida... me miro y veo a una persona completamente vacía, superficial, dolida, perdida... sin boleto de regreso a donde pertenecía.
Ya no sé quien soy.