Siempre pensé que era yo la persona en lo correcto, que de una u otra forma iba a terminar por tener la razón.
Juré que no cometería errores que me desequilibraran, o mas bien que ningún error que pudiera cometer podría sacarme de mis casillas, pero ahora, ahora que lo pienso mejor... qué estúpida persona que soy, qué inmaduro razonamiento que tengo, qué absurda manera de intentar huir de lo que hago mal, o lo que hago muy mal... y qué miedo mi manera de reaccionar.
Me da risa ahora ¿saben?
Siento que no me conozco, pienso que no sé cómo llegué a este punto de mi vida... me miro y veo a una persona completamente vacía, superficial, dolida, perdida... sin boleto de regreso a donde pertenecía.
Ya no sé quien soy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario