sábado, 9 de febrero de 2013

Presa de ti.

Bailas y de pronto te fijas en los ojos, y los ojos te miran la boca. Sonríes intentando hacer lucir sexis a tus labios. Los ojos se aproximan y tu boca se paraliza, se cierra y sólo se limita a esperar. Los ojos reaccionan rápidamente y te observan curiosos, se acercan y se ubican justo en frente de los tuyos, juntando sus caras... Dejando que sus bocas jueguen, desearías que tus labios pudieran hablar sin necesidad de usar tu lengua, que está ocupada en aquel instante. Quieres decir mucho, pero temes excederte, así que te limitas a arquear tu boca y los ojos notan tu fingida timidez sin saber que es fingida, así que ya tienes a esos ojos parpadeando por poder verte cada vez mejor, y tu solo sonríes sabiendo que la presa ya cayó.