
Soñé que amaba a una mujer, y no, no era aquel amor que sientes hacia tu madre o hacia tu hermana o tu tía o tu mejor amiga, era un amor con ilusión y pasión y desenfreno.
Soñé que amaba con locura a una mujer.
Íbamos las dos en un bus rumbo a un lugar que no recuerdo (es un poco borroso) pero lo que si me percaté es que subíamos por cerros, y el escenario era bello, rústico, con casas de barro y tejas.
De pronto ella volteó a reclamarme... que no luchaba por ella me decía; que no bastaba
De pronto ella volteó a reclamarme... que no luchaba por ella me decía; que no bastaba
con lo que le demostraba; Yo me paré sobre mi asiento y mirando hacia el fondo del bus, le grité a todos los pasajeros "ella es la mujer a la que amo, yo la amo, ¡YO LA AMO!" Nadie dijo nada, y simplemente me volví a sentar... la tomé de la mano y le volteé la cara hacia mí (estaba mirando por la ventana ya que se había avergonzado con mi gracia) Le dije mirándola fijamente a los ojos : "Tu eres mi vida, tu eres lo único bueno de mi", me sonrió, ella tan hermosa...
su piel pálida de color casi blanco que parecía porcelana, su cabello negro como la noche, su nariz tan respingada y su sonrisa perfecta... ME BESÓ, sus labios al chocar con los míos me causaron un temblor en todo el cuerpo, "oh por Dios" pensé... qué rico se sentía besarla! sus labios eran calentitos, y suaves como almohadita, así como rozar la piel con seda y morder algodón de azúcar... se movían con tal lentitud que podían calentar los míos y no quería que acabara... la amaba, en mis sueños la amaba.
No me confundió, no pensé en nada más... pues aquel pensamiento dejó en mi lo que se siente en realidad el amor puro y verdadero, sin importar nada más que lo que ambos corazones sienten al estar uno al lado del otro.