jueves, 11 de junio de 2009

Aquella extraña portada (parte X)

hit hizo lo mismo con su panecillo, y una vez bien reposados teníamos que seguir nuestro camino... levantamos las cosas y continuamos con nuestro rumbo, en el camino le pregunté muchas cosas a hit, como... por que conocía Hívők, me contó que años atrás el participó en una de las batallas más importantes de élet, la batalla de Bátorság....
fué muchos años atrás se produjo por que hubo un malentedido con la economía y especialmente el tratado de exportación e importación que teníamos con Hívők, el rey se sintió ofendido y quizo tomar nuestras tierras en modo de venganza por poner en juego su palabra; Yo era aún muy joven para disernir entre el bien y el mal, de mente muy cerrada como para comprender que había cosas más importantes por las que luchar que simplemente la sed de adrenalina y de probar valentía... En esa entonces la aldea de élet reclutaba todo ser de sexo masculino que pudiera sostener una espada y un escudo, con mis 19 años era muy fuerte y astuto como para ser uno de los elegidos para el frente de guerra, la escacez de altura en esos tiempos no era importante, ya que en aquella epoca había una falta de jovenes increíble, eran abundantes los señores de edad... de cincuenta hacia arriba, los jovenes eramos un reducido porcentaje de 20% por lo tanto, podía destacarme fácilmente; Recuerdo ese día claramente, el día en el que fuí reclutado, en el que fuí enviado al frente de guerra, era la primera vez en la que me sentía un hombre, sabía que probaría el poder, la sed de guerra y la adrenalina de la muerte, y era algo que me emocionaba aunque suene un poco malélovo. Nunca olvidaré que sucedió esa semana que pareció durar una eternidad... todo comenzó muy sencillo, mataba, mataba, hería, ganaba más ego y campo en la batalla, era una secuencia que se repetía así día a día... hasta que al tercer día en el frente de la guerra, el general a cargo nos mando a una misión roja, "de rescate",habían tomado de rehen a la mano derecha de nuestro Erőteljes, a Bizalom. No podíamos permitir que lo lastimacen, todo nuestro cuartel se puso en alerta, e inmediatamente nuestro grupo fué mandado al lugar donde se sospechaba lo tenían, a la ciudadela de Sivatag, apenas llegamos (mi grupo estaba conformado por: 2 detektorok, especialistas en espiar y escabullirse, 3 ég de edad, 4 rémenys y un Kard, especialista en manejar la espada y otros armamentos.) era algo inexplicable lo que se sentía... lo que podíamos percibir hacía que la piel se escarapelara, el ambiente era tan desolado, era distinto, tetrico y reservado, además parecia un laberinto, estaba lleno de casas de dos, tres o cuatro pisos, hechas con adobe, estas en su mayoría ya desgastadas por los años, nos dirigimos en la busqueda de Bizalom, todo parecía tranquilo y calmado, algo muy extraño como para ser bueno, así que nos pusimos más atentos aún, de pronto llegamos a una calle que tenía 3 caminos, no sabíamos hacia donde continuar, pero tampoco podíamos dispersarnos, así que en 2 reménys se ofrecieron para explorar la primera vía y volver para decirnos si aquella era el camino, los pequeños se encaminaron, ni dos minutos pasados desde su partida se escuchó un alarido de dolor, supe enseguida que eran los de mi especie, corrí desesperado con los ég tras de mi, pero era demasiado tarde...

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