Trataba de levantarme en vano, intentaba plegar mis párpados pero estos parecían no responder, nada parecía terminar por coordinarse dentro de mí, perdía el control, me sentía impotente al no poder tener las fuerzas para vencer lo que fuese que me estuviera ocurriendo, sólo podía seguir allí, tendido en lo que quedaba de colchon, ya que mis manos aparentemente lo habían destruido, lo podía sentir... ya que los resortes estaban empezando a abrir heridas en mi espalda.
En uno de mis intentos por escapar, inhalé una bocanada de aire, y endurecí cada tendon de mi cuerpo, tratando de concentrar fuerza para poder abrír los ojos, y para mi suerte, pude hacerlo... apenas abrí uno de mis ojos sentí como mis pipulas se dilataban, casi podía jurar, que querían saltar de mis corneas, era como si algo las halara, después de varios parapadeos inconcientes, toda la lucha contra mí se difuminó... probé mover mis dedos de las manos, y estos me respondieron; después probé con mis pies, y estos... un poco entumecidos me respondieron, demoré un poco en incorporarme por completo, y pude notar que el entorno era un poco extraño, mi habitación estaba casi en su totalidad destruida, y todo poseía un color verde limón oscuro, al percatarme de esta situación, noté que la luz del foco no estaba encendida, era de madrugada aparentemente, ni una rayo lunar se colaba por entre el negro mate de la cortina y yo no estaba usando lentes, sin embargo todo se veía tan nítido en matices verdes y grises, casi como si pudiera ver en la oscuridad...
Debía hablar con Pete, así que me dirigí al centro de curación de la comunidad, el hospital "Hope", apenas ingresé por las puertas, fui en dirección a la recepción, donde se encontraba Alicia, la doctora a cargo de emergencias, le pregunté por el Sr. Collin ("señor" sólo por formalidades, ya que Pete era soltero) y me condujo a la sala donde se encontraba, habían varias cortinas, como separaciones entre los pacientes, me senté en una silla cerca de la entrada, y se me acercó el Médico que al parecer era el que había atendido a Pete, el Dr. Sweghner, quien me comentó que el estado de mi compañero era estable, no había sufrido ningún daño físico y que en aquel momento se encontraba descansando, le pedí entrar para poder hablar con él, sin embargo, el doctor se negó... no sé que intentaba decirme, pero parecía que no le era fácil expresarlo, lo único que llegué a interpretar por sus gestos, y por entender entre palabras era que... Pete se encontraba perturbado, en un estado psicológico un poco fuera de lo normal, y que por ahora necesitaba reposo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario