lunes, 18 de octubre de 2010

Vuelve tu recuerdo, vuelve.

No sé si por tí ya no escucho más allá de mi subconciente histérico, gritándo a todo pulmón que mi delirio lo enloquece a diario, es quizás que mi obsesión recogió cada una de mis peticiones por volver a tocar el recuerdo de tus manos, por oler de nuevo la señal de tu piel cerca, y ver el registro de la hora en la que tus ojos voltearon a cruzarse con los míos por pura casualidad.

No tengo idea, si es que ya no quiero saber del tiempo, simplemente porque dia y noche se tornan irremediablemente solitarios, la demencia es mi unica compañera, y sólo hace que este agujero paresca más profundo cada hora, y esta historia aún más imposible cada vez que miro a la luna, y esta no contesta mis preguntas, ni mis ruegos porque vuelvas a ser quien solías.

No parece que fuera a acabar, aunque termine cada día antes de siquiera comenzar, es patético e irrelevante, pero no importa si es que permite que me cuele a mis fantasías para volverlas reales, y vivir una vez más al lado del deseo que impulsa mis motivos, y enciende cada latido en su preciso segundo, haciendome vibrar por una inconciente melodía que sólo tiene como compás tu respiración.

No hay comentarios: