jueves, 20 de febrero de 2014

Adiós.

No te vengo a pedir que entiendas,
Solo escuchame y calla...
Es más, si deseas no escuches,
Tan solo mírame,
He venido con mis defensas bajas.

Creo que ya entendí de qué se trataba
Este lío, este "nosotros",
todo aquello que imaginé que pasaba,
Todo aquello que disimulaste ante otros.

Lo entendí, sí, mas no lo comprendo
¿La mentira era tu única opción?
Deshacerte de nuestros recuerdos
¿Sin pedir mi opinión?

Pero basta, no te voltees,
No he venido a reclamar.
Solo vine a decirte el adiós ese
Que pudiste anticipar...

Adios, ya no puedo rogar.
No deseo humillarme más,
No puedo llorar ni perdonar.
El perdon solo es para los que olvidan el dolor
y yo no creo poder suprimir lo que me causó.

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