EL DESCUBRIMIENTO
Continué caminando, más despejada de sentimientos y caí en la cuenta de haber hecho del día otro melodrama por nada (y aún no acababa), sonreí, he inale algo aliviada...
Más adelante encontré una librería mitad café... me pareció interesante y decidí entrar, me ubiqué en una mesita con un sillón muy acogedor y recién me percate de que el bolso que traía no hacía juego con mi ropa, reí y lo coloqué a un lado, abrí la bolsa con el muffin, lo mordisquié un poco y me acordé de la boleta en la cual el cajero bien parecido había escrito algo, la busqué en todos mis bolsillos y la encontre, la voltee con ansiedad y leí:
Mateo Cahall
989070680
Me sonreí, enrojezida... Me limite a doblar el papel, y guardarlo en mi billetera que estaba dentro del bolso.
Ya que no iba a hacer nada como hasta las tres de la tarde, decidí pasar ahí un buen rato, saqué un bloc y un lapicero... para distraerme garabateando... De pronto volteé hacia la gran manara de vidrio que se encontraba a mi derecha, y no sé como explicarlo... Pero un gran deseo me embargo, en ese mismo instante... Subitamente miles de palabras llegaron a mi cabeza y golpearon la hoja con la punta del lapicero y en un segundo, mi pluma bailaba como una hermoza bailarina de ballet encima de la hoja... Sin darme cuenta, había comenzado a escribir una historia llena de fantasía, sueños y amor, yo no acostumbraba a escribir, sin embargo "Tuve un momento de luz" (dije sarcasticamente para mí), al avanzar dos caras del cuadernillo vi el reloj... 2:30 pm!, no podía creer que el tiempo pasara tan rápido, tome mis cosas y me apresure a tomar el carro...
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