sábado, 10 de julio de 2010

Uno por uno {Parte VII}

Sería yo? no sabía que estaba pasando, ya ni reconocía la sed de sangre que corría por dentro de mí, me temblaban las manos, y me dolían los huesos, a tal punto que se volvía insoportable, mis uñas habían sido reemplazadas por garras... y ya no sabía como disernir entre el sueño y la realidad, todo daba vueltas, y la cabeza no dejaba de dolerme, a causa de algo punzante que la atormentaba cada minuto... y voces, empecé por oir voces, se colaban en mis tímpanos, y se quedaban presentes durante horas, en las que decifraba como poder entender que me decían, eran aullidos, armoniosos... con distintos ritmos pero que se unificaban entre sí, sin embargo no parecían ser constantes, si no que se entrecortaban, como si tuvieran nudos en la garganta, como si la pena los embargara. Y se hizo de noche, y yo seguía tendido entre mis sábanas deshechas, de la nada sentí como mis venas saltaban en mi piel, haciendose notar tan nitidas, que parecían esculpidas sobre mi tez... el sudor humedeció mi pecho y mi frente y pude percibir un olor que emanaba mi cuerpo entero, algo conocido... fuerte, penetrante; Mis ojos se tornaron blancos, torcí el cuello hacia atrás para alijerar el dolor que comenzaba a subir por mis talones, incrusté mis garras en la cama... y de nuevo me adentré en la oscuridad.

Boris me llevó a su oficina... No entendí que era lo que quería enseñarme, que era el misterio que guardaba aquella huella que habían encontrado, después de todo... era un simple lobo no es así?
Sacó una caja, de entre sus archivadores, algo sucia y descuidada, la abrió y tomó un cuaderno pequeño color azul oscuro, con hojas callendose de él, las cuales tomó antes que llegaran al piso.
- Peaks... He aquí, la leyenda más inusual que puedas haber escuchado - me dijo mirando al piso con la frente arrugada.
- Boris, disculpame... no quiero sonar descortés, pero no tengo tiempo para leyendas, estamos en medio de un caso muy impor- y me interrumpió con un : SÓLO ESCUCHAME!
- Peaks, esto es muy importante, no es un simple mito urbano... no tienes idea, después de ver aquella huella, ya no hay más dudas en mí, todo lo que vine creyendo supeficialmente estod años, el día de hoy se ha concretado, y ya no tengo porque ocultarlo un minuto más, tengo que contarselo a alguien, se suponía que era mi secreto y el de mi difunto abuelo que en paz descanse, pero ahora... ahora que lo veo tan cercano, tan... diferente, me intriga y me escarapela la piel sólo de pensar que más puede suceder.
- Pues... no sé que decirte, simplemente que empieces a decirme lo que tengas que contar, necesito estar al tanto, y la verdad que no tengo idea de lo que tratas de que comprenda, pero estoy dispuesto a escucharlo y tratar de entenderlo... adelante.

No hay comentarios: