Roccho {Ése es el nombre para la basura humana que sera mi personaje principal, señálese que se pronuncia ROCHIO, no ROKO, ni ROZO, "Rochio"} detestaba las noches sin hacer algo, era estresante para él, de manera abrumadora {cómo para mí, aunque disfruto de la soledad en la calma que encierran las paredes de mi habitación una noche de invierno} y quizás fueron las 2 botellas de ron de 750 ml. que se terminó, blanco {Ag, detesto el ron blanco, detesto el ron en general} o el aburrimiento que lo envolvía en su departamento, pero algo fue, algo, lo que lo hizo alucinar tan mal, de pronto creyó ver a la mujer perfecta, con las tallas adecuadas, cara angelical, y bueno... todo como se supone que debería ser, rió con demencia y se paró entre tumbos para llegar a ella, sólo desapareció y él se desplomó y quedó profundamente dormido, apestando, MUCHO a alcohol.
Eran las 08:00 am de un Lunes normal, común y corriente {Es decir, cansado, aburrido, y poco prometedor} sonó la alarma, cosa que Roccho no se esperaba, pues tras una "tranca" como esa, todo le daba vueltas, y lo último que quería hacer era ir a trabajar y a verle la caraza al huevón de su jefe, pensó "rápidamente" en lo que se puede llamar "rápido" cuando estás con resaca {¿10 minutos?} y recordó vagamente que el tío de una de sus ex's era médico y muy amigo de él, así que sin problema podía inventar alguna enfermedad loca como denge o paperas y listo, así que siguió durmiendo hasta que pudo.
Ya eran las 6:00 pm, Roccho se levantó un poco aturdido, pero ya no mareado, a almorzar.
Bien lo dejaré aquí, lo continuaré mañana.
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