¿Cómo decirle a Luisa que la quiero?
Si me ha alejado de sus rosas,
Ahora ella corta las espinas a solas,
Y no me deja ayudarla ni aunque la espero.
¿Y a Luisa cómo la convenzo?
Si me ha negado sus besos,
Ya mis labios están resecos,
Mi saliva se espesa de a verso.
¿Usted cree que Luisa volverá?
Ahora se ha marchado llevándose las rosas,
Me dejó las espinas regadas por las baldosas,
¿Y ahora quién limpiará?
¿Mi Luisa seguirá siendo mi Luisa?
Si al parecer yo ya la perdí.
Su recuerdo se quemará como el de Marisa,
Y yo conseguiré a otra más, olvidando lo que sentí.
¡Ay mi pobre corazón!
Tan cansado de amar y de amar
¿Será que perderá algún día la razón?
¿O el pillín terminará por aceptar?
Creo que tendré que descansar por un rato,
Barreré las espinas, esto de enamorarse me tiene cansado,
Y partiré con el único amor que no cambio, no cansa y al que me ato.
Me encanta su voz. Ojalá encuentre a Mamá, cantando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario