Aposté todo por tu juego...
perdí el aliento... derrote desvelos...
moví el cielo, y bajé al infierno...
tan sólo por un abrazo en silencio...
me reí de lo absurda de a vida
creí que las esperanzas existían
que la fe aún seguía viva
y que la química en un rato aparecería...
me hice creer que era sencillo
que sólo debía poner mi esfuerzo
de que las palabras y todo fluirían con el tiempo
de que valía más que todo eso...
sin embargo de la nada
tus ojos dejaron de brillar...
tu sonrisa se vió forzada
y tus palabras se dispusieron a arracar...
mi alma por pedazos...
lentamente torturando...
sintiendo como cada fibra de mi ilusión se iba desatando...
mi cuello estaba helado a causa del impacto...
mis ojos no podían quedarse estáticos...
atiné a cubrirme con un brazo...
pero ya era demasiado tarde...
mi cara lo estaba demostrando...
con una lagrima huí de tus disparos...
y me tendí en el piso pensando...
que todo ello había sido en vano.
y así quedé desolada...
inexplicablemente ilusionada de algo irreal...
voló como mis expectativas de que fuera a pasar...
desgarrando la poca ilusión que comenzaba a nacer,
soñando tus labios una y otra vez...
* Le dedico esta obra a mi amigo sergio jimenez,
quien precisamente eligió este poema
el cual lo encantó con su rima abundante
y lectura ligera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario