domingo, 1 de agosto de 2010

Uno por uno {Parte XI}

Me levanté lleno de sangre en mi habitación de nuevo, pero el dolor ya se había ido... mis extremidades me respondían y pude sentarme y ver a mi alrededor, mi habitación era un desastre, y estaba a plena luz de la mañana... la luz que se colaba por entre las cortinas hacia que la sangre en el piso brillara, revisé mi cuerpo y no había nada diferfente a excepción de las manchas de sangre y mi ropa destrozada, me levanté y decidí limpiar todo... sin querer pensar en nada más, ya que sabía que lo que me sucedía no tenía explicación lógica, y yo no era un hombre que le gustaran las aventuras, ni el disturbio; así que ahora que todo parecía normal, estaba dispuesto a dejar todo esto atrás.
Una vez cambiado, salí de mi cabaña, no sabía cuanto tiempo había pasado, pero tenía que volver al trabajo, era uno de los pocos leñadores de Wolflake y aunque odiaba el hecho de servir a toda esa basura humana, si es que se puede llamar humana, tenía que guardar las apariencias, desde lo que pasó con mi esposa... sabía que esto se me iba de las manos, y que tenía que hallar la forma de un día vengarme de todos, claro que ya había tomado la justicia por mis manos unas veces, y le había logrado quitar la vida a varios, pero no de la manera que hubiera satisfacido mi rencor... pero por ahora, si descubrían que seguía siendo yo, es decir... mi persona, con mi conciencia y mente intactos, pues... me matarían, de por sí ya me había ausentado mucho tiempo, e iba a comenzar a levantar sospechas.


De pronto caí en la cuenta de que había perdido la noción de todo tiempo, había caminado toda la madrugada y sin rumbo ...ya estaba por amanecer, y me sentía exhausta en demasía, me paré a orillas del río que aún se encontraba a mi derecha y me incliné para tomar un poco de agua, en ese momento sentí que algo enorme se ubicó detrás mío, era un ser, podía sentir su respiración... y al juzgar por su ritmo, ese ser era un oso, me volteé rápidamente y antes de que pudiera verlo una garra me golpeó, perdí el conocimiento.

Salí a recoger madera, para proveer y compensar a mis clientes, y entre el espeso grass, pude divisar una silueta, recostada en el suelo, me acerqué vacilante... y me di con la sorpresa, de una mujer que yacía inconciente, y desnuda? justo en frente de mí...

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